17 de Enero del 2026

1a Semana Ordinario 

San José Vaz (1711)

 

1Sm 9,1-4.17-19; 10,1: Saúl regirá a su pueblo

Sal 21: «Señor, el rey se alegra por tu fuerza»   

Mc 2,13-17: «He venido a llamar a los pecadores»

Salió Jesús de nuevo a la orilla del lago. Toda la gente acudía a él y él les enseñaba. 

14 Al pasar vio a Leví de Alfeo, sentado junto al banco de los impuestos, y le dijo: Sígueme. Él se levantó y lo siguió. 

15 Mientras estaba comiendo en su casa, muchos recaudadores y pecadores estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos. Porque muchos eran seguidores suyos. 

16 Los letrados del partido fariseo, viéndolo comer con pecadores y recaudadores, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come con recaudadores y pecadores? 

17 Lo oyó Jesús y respondió: Del médico no tienen necesidad los sanos sino los enfermos. No vine a llamar a justos sino a pecadores.

 

Comentario 

El ministerio público de Jesús incluye una enseñanza crucial. Marcos lo presenta hoy a orillas del lago, rodeado por una multitud que escucha su enseñanza respaldada por su testimonio. En este contexto, Jesús llama a Leví, un cobrador de impuestos, diciéndole “sígueme”. Leví responde de inmediato y lo sigue, aunque el evangelio no nos da más detalles sobre su respuesta. Más tarde, Jesús se sienta a la mesa con Leví y otros recaudadores, lo que provoca la crítica de los fariseos que cuestionan por qué se mezcla con pecadores y publicanos. La actitud de Jesús refleja la misericordia de Dios: un Dios que acoge y perdona. La frase de Jesús, “no necesitan médico los sanos, sino los enfermos”, subraya este punto. El evangelio nos invita a levantarnos de nuestra zona de confort y seguir al Señor. Nuestra condición de pecadores no debe limitarnos; seguir a Jesús a menudo implica una verdadera conversión.  

Pensamiento del día.

“Si eres joven en edad, pero te sientes débil, cansado o desilusionado, pídele a Jesús que te renueve. Con Él no falta la esperanza” (ChV 109).