7 de Octubre de 2026
27a Semana Ordinario
Nuestra Señora del Rosario
Gál 2,1-2.7-14: Reconocieron el don que recibí
Sal 116: «Vayan al mundo entero y proclamen el Evangelio»»
Lc 11,1-4: Señor, enséñanos a orar
Una vez estaba Jesús en un lugar orando. Cuando terminó, uno de los discípulos le pidió: Señor, enséñanos a orar como Juan enseñó a sus discípulos.
2 Jesús les contestó: Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino;
3 el pan nuestro de cada día danos hoy;
4 perdona nuestros pecados como también nosotros perdonamos a todos los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación.
Comentario
Jesús enseña a sus discípulos a orar con el Padre Nuestro, una oración que va más allá de las palabras: es un programa de vida. Al llamar a Dios “Padre”, reconocemos que somos sus hijos e hijas, y que todos compartimos la misma dignidad. Esta verdad nos desafía a construir relaciones de fraternidad y justicia. Pedir “venga tu Reino” es clamar por un mundo donde prevalezcan la paz, la equidad y el amor, haciéndolo presente con nuestras acciones. Decir “danos el pan de cada día” nos recuerda que el pan es un derecho de todos, no un privilegio de unos pocos. Nos llama a compartir y trabajar para erradicar el hambre. Al pedir perdón y ofrecerlo, reconocemos nuestras faltas y asumimos la responsabilidad de sanar relaciones. Finalmente, suplicamos no caer en la tentación de la indiferencia o el egoísmo, que destruyen la vida comunitaria. El Padre Nuestro nos invita a vivir de manera coherente con la fe que profesamos.
Pensamiento del día.
“La oración que Jesús nos enseña no solo son palabras, es un camino, un programa de vida, para confiar en Dios, buscar su voluntad y vivir como hermanos” (Joven de la Pastoral Juvenil de Centroamérica).