26 de Febrero del 2026

Primera Semana de Cuaresma 

San Porfirio (420)

 

Est 14,1.3-5.12-14: No tengo otro auxilio fuera de ti, Señor

Sal 138: Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor 

Mt 7,7-12: Quien pide recibe.

 

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá, 

8 porque quien pide recibe, quien busca encuentra, a quien llama se le abrirá. 

9 ¿Quién de ustedes, si su hijo le pide pan, le da una piedra? 

10 ¿O si le pide pescado, le da una culebra? 

11 Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más dará el Padre del cielo cosas buenas a los que se las pidan! 

12 Traten a los demás como quieren que los demás los traten. En esto consisten la ley y los profetas.

 

Comentario 

El mal se manifiesta en el pecado, y el peor de todos es la idolatría, como lo señala la oración de Ester. Un ídolo es cualquier cosa que ocupa el lugar que solo pertenece a Dios. En nuestra sociedad abundan los ídolos y sus cultos, que a menudo se normalizan e incluso se promueven como algo bueno. Frente al mal, el creyente clama a Dios, confiando en su bondad. Jesús, en el evangelio, nos revela a un Dios Padre bondadoso y nos deja la “regla de oro”: tratar a los demás como queremos ser tratados. Esta bondad no es teórica; se vive al hacer el bien al prójimo. Las cosas buenas que pedimos a Dios muchas veces llegan a través de los demás. Hoy, preguntémonos: ¿Qué bien haré por alguien?

 

Pensamiento del día.

“Todos somos hijos de Dios y nos debemos tratarnos con respeto, tener actitudes positivas hacia nuestro prójimo, como verdaderos cristianos, siguiendo el ejemplo de Jesús” (Briseida Ribeck, Colegio Claretiano Lima, Perú).