31 de Octubre de 2026
30a Semana Ordinario
San Alonso Rodríguez (1617)
Fil 1,18b-26: «Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir»
Sal 42: «Mi alma tiene sed del Dios vivo»»
Lc 14, 1.7-11: El que se enaltece será humillado
Un sábado que Jesús entró a comer en casa de un jefe de fariseos, ellos lo vigilaban.
7 Observando cómo elegían los puestos de honor, dijo a los invitados la siguiente parábola:
8 Cuando alguien te invite a una boda, no ocupes el primer puesto; no sea que haya otro invitado más importante que tú
9 y el que los invitó a los dos vaya a decirte que le cedas el puesto al otro. Entonces, lleno de vergüenza, tendrás que ocupar el último puesto.
10 Cuando te inviten, ve y ocupa el último puesto. Así, cuando llegue el que te invitó, te dirá: Amigo, acércate más. Y quedarás honrado en presencia de todos los invitados.
11 Porque quien se engrandece será humillado, y quien se humilla será engrandecido.
Comentario
La carta a los Filipenses refleja el cariño mutuo entre Pablo y esta comunidad, y aborda un tema que solemos evitar: la muerte. Sin embargo, cada noche, al dormir, ensayamos lo que será ese momento. Al dormir, no controlamos lo que pasa a nuestro alrededor, y no podemos hacer nada por nosotros ni por los demás. En el evangelio, Jesús enfrenta otra realidad humana: el deseo de ocupar los primeros lugares. A sus discípulos les dejó claro que quien quiera ser el primero debe hacerse el último y servir a los demás. Hoy, también en nuestras parroquias, grupos y ministerios, hay quienes buscan esos puestos. Jesús nos invita a no contaminar los espacios de Dios con ambiciones personales. Dejemos que sea él quien designe los lugares y nosotros dediquémonos a lo que importa: anunciar su Palabra, amar, hacer el bien y sembrar su proyecto en los corazones. ¿Estamos enfocados en lo esencial?
Pensamiento del día.
“La clave está en entender que nos definimos por lo que hacemos cada día. Nos reconocemos a nosotros mismos a través de nuestras acciones” (Inst. Corazón de María de Chascomús, Argentina).