30 de Octubre de 2026
30a Semana Ordinario
San Marcelo (s. III)
Fil 1,1-11: Arraigados en Cristo
Sal 111: «Glorifica al Señor por sus obras»»
Lc 14,1-6: «Si a uno se le cae al pozo el buey, ¿no lo saca, aunque sea sábado?»
Un sábado que Jesús entró a comer en casa de un jefe de fariseos, ellos lo vigilaban.
2 Se le puso delante un hidrópico.
3 Jesús tomó la palabra y preguntó a los doctores de la ley y fariseos: ¿Está permitido sanar en sábado o no?
4 Ellos callaron. Jesús tomó al enfermo, lo sanó y lo despidió.
5 Después les dijo: Supongamos que a uno de ustedes se le cae un hijo o un buey a un pozo: ¿acaso no lo sacará enseguida, por más que sea sábado?
6 Y ellos no supieron qué responderle.
Comentario
Filipos fue la primera ciudad europea evangelizada por Pablo y Silas. En el texto de hoy, Pablo expresa su cariño y buenos deseos hacia los filipenses, recordándonos que la obra de evangelización no es nuestra, sino de Cristo. Por eso, quienes evangelizamos debemos predicar a Jesús, no a nosotros mismos. La misión debe estar llena de alegría, acogida y gratitud. No podemos ser misioneros amargados ni dejarnos dominar por actitudes contrarias a la ternura y el buen juicio. Al contrario, debemos ser puentes de amor que fortalecen y unen a las comunidades. En el evangelio, Lucas relata cómo Jesús sana a una persona con el cuerpo hinchado por acumulación de líquidos. Antes de curarlo, los fariseos lo observan, buscando razones para criticarlo. Jesús, fiel a su misión, actúa con compasión y sin detenerse ante los prejuicios. ¿Predicamos con alegría y amor, como Pablo y Jesús, o nos dejamos vencer por críticas y actitudes negativas?
Pensamiento del día.
“Jesús no vino a seguir reglas de manera rígida, sino a enseñarnos que la verdadera ley de Dios es, ante todo, amar y ayudar a los demás” (Inst. Corazón de María de Chascomús, Argentina).