13 de Abril del 2026
2a Semana de Pascua
San Martín I (655)
Hch 4,23-31: Los llenó a todos el Espíritu Santo
Sal 2: «Dichosos los que se refugian en ti, Señor»
Jn 3,1-8: El que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios
Había un hombre del partido fariseo, llamado Nicodemo, una autoridad entre los judíos.
2 Fue a visitarlo de noche y le dijo: Maestro, sabemos que vienes de parte de Dios para enseñar, porque nadie puede hacer las señales que tú haces si Dios no está con él.
3 Jesús le respondió: Te aseguro que, si uno no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
4 Le responde Nicodemo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Podrá entrar de nuevo en el vientre materno para nacer?
5 Le contestó Jesús: Te aseguro que, si uno no nace del agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
6 De la carne nace carne, del Espíritu nace espíritu.
7 No te extrañes si te he dicho que hay que nacer de nuevo.
8 El viento sopla hacia donde quiere: oyes su rumor, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así sucede con el que ha nacido del Espíritu.
Comentario
Los que vivimos en el Espíritu renacemos una y otra vez. Somos de Dios, como Jesús, y trabajamos por su Reino de amor, verdad y justicia, especialmente donde parece que reina lo contrario. En el evangelio de Juan, se contraponen la carne y el Espíritu, no porque se desprecie el cuerpo, sino porque lo que es carne es transitorio y corruptible, mientras que el Espíritu es permanente e incorruptible. La carne representa nuestras necesidades y deseos sin límite, pero el Espíritu nos apunta hacia Dios como meta y propósito. No se niega la importancia del cuerpo, pues el Verbo se hizo carne y la redimió, pero se nos invita a ir más allá de los apetitos. Vivir según nuestras necesidades nos deja vacíos, siempre deseando más. En cambio, cuando vivimos en el Espíritu, como nuevas criaturas, descubrimos que poco es suficiente, porque nuestro todo es Dios, y Él satisface completamente.
Pensamiento del día.
“Nacer de nuevo es como darle un 'reset' a tu vida: comenzar de cero, con una nueva perspectiva y una fuerza que viene de lo alto. Es como tener un superpoder que te capacita para superar cualquier obstáculo” (Joven del Colegio Claretiano de Trujillo, Perú).