4 de Abril del 2026
Vigilia Pascual en la Noche Santa
Se recomienda leer al menos dos lecturas más del AT (Gén 1,1–2,2; Isaías 55,1-11)
Éxodo 14,15-15,1 «Entonces Moisés y los israelitas cantaron a Yahvé este canto»
Interleccional Ex 15: «Cantaré al Señor, sublime es su victoria»
Rom 6,3-11: Cristo ya no muere más
Mt 28,1-10: «Ha resucitado y los precede en Galilea»
Pasado el sábado, al despuntar el alba del primer día de la semana, fue María Magdalena con la otra María a examinar el sepulcro.
2 De repente se produjo un fuerte temblor, un ángel del Señor bajó del cielo, llegó e hizo rodar la piedra y se sentó encima.
3 Su aspecto era como el de un relámpago y su vestido blanco como la nieve.
4 Los de la guardia se pusieron a temblar de miedo y quedaron como muertos.
5 El ángel dijo a las mujeres: Ustedes no teman. Sé que buscan a Jesús, el crucificado.
6 No está aquí; ha resucitado como había dicho. Acérquense a ver el lugar donde yacía.
7 Después vayan corriendo a anunciar a los discípulos que ha resucitado y que irá por delante a Galilea; allí lo verán. Éste es mi mensaje.
8 Se alejaron rápidamente del sepulcro, llenas de miedo y gozo, y corrieron a dar la noticia a los discípulos.
9 Jesús les salió al encuentro y les dijo: ¡Alégrense! Ellas se acercaron, se abrazaron a sus pies y se postraron ante él.
10 Jesús les dijo: No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, donde me verán.
Comentario
Es una noche de descanso y una aurora que anuncia una nueva creación. Los relatos que acompañan este momento son sencillos pero profundos, reflejando la vida guiada por el Espíritu divino. Lo esencial aquí es la palabra, que da sentido a todo y despierta la generosidad del corazón. Todo comienza con la luz y culmina con el Hijo amado sentado a la diestra de Dios. La muerte ya no es el fin, sino el inicio de una regeneración que comunica la vida al oído, con un toque maternal que nos recuerda que Dios nos acoge como hijos. Este día es especial porque muchos catecúmenos se preparan para recibir los sacramentos de iniciación. Ayunan y oran, y en algunos lugares se les entrega el Credo, símbolo de la fe. Es un buen momento para reflexionar sobre nuestra identidad cristiana. ¿Estamos esclavizados por el pecado? ¿Qué necesitamos dejar atrás para que Cristo realmente viva en nosotros? Este es el día para elegir la vida que Dios nos ofrece.
Pensamiento del día.
“Con su entrega y resurrección, Jesús nos muestra el camino del amor y nos invita a vivir con fe y gratitud en su promesa de vida eterna” (Alejandro Ronceros, Colegio Claretiano de Lima, Perú).