28 de Octubre de 2026

30a Semana Ordinario

Santos Simón y Judas Tadeo, apóstoles (s. I)

 

Ef 2,19-22: Están edificados sobre el cimiento de los apóstoles

Sal 19: «A toda la tierra alcanza su pregón»

Lc 6,12-19: Escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles

 

Por aquel tiempo subió Jesús a una montaña a orar y se pasó la noche orando a Dios. 

13 Cuando se hizo de día, llamó a los discípulos, eligió entre ellos a doce y los llamó apóstoles: 

14 Simón, a quien llamó Pedro; Andrés, su hermano; Santiago y Juan; Felipe y Bartolomé; 

15 Mateo y Tomás; Santiago hijo de Alfeo y Simón el rebelde; 16Judas hijo de Santiago y Judas Iscariote, el traidor. 

17 Bajó con ellos y se detuvo en un llano. Había un gran número de discípulos y un gran gentío del pueblo, venidos de toda Judea, de Jerusalén, de la costa de Tiro y Sidón, 

18 para escucharlo y sanarse de sus enfermedades. Los atormentados por espíritus inmundos quedaban sanos, 

19 y toda la gente intentaba tocarlo, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.

 

Comentario 

Lucas nos muestra cómo se forma el grupo de los Doce. La primera condición para ser apóstol es haber sido discípulo: estar junto al maestro, aprender de él. Sin embargo, el apóstol, aunque enviado, nunca deja de ser discípulo. Es decir, un apóstol es un discípulo con misión. Algo más para reflexionar es que, dentro de los Doce, también hay fragilidad humana: un traidor, un rebelde. Esto nos recuerda que nuestras debilidades no son un obstáculo para que Jesús nos llame. Lo importante es enfrentarlas y dejarnos transformar por él. Hoy podemos preguntarnos: ¿qué me identifica como discípulo de Jesús? ¿Qué actitudes o situaciones me están alejando de ese camino? El discipulado es un llamado constante a caminar con Jesús y dejar que su amor transforme nuestra vida. ¿Estamos respondiendo como discípulos y enviados? 

Pensamiento del día.

“Jesús no es solo alguien que nos habla desde lejos, sino que está cerca de nosotros, compartiendo nuestro sufrimiento. Él tiene el poder de transformarlo” ((Inst. Corazón de María de Chascomús, Argentina).