13 de Junio de 2026
10a Semana Ordinario
Inmaculado Corazón de María
Is 61,9-11: «Desbordo de gozo con el Señor»
Interleccional 1Sm 2,1.4-8: «Mi corazón se regocija en el Señor, mi Salvador»
Lc 2,41-51: Conservaba todo en su corazón
En aquel tiempo, para la fiesta de Pascua iban sus padres todos los años a Jerusalén.
42 Cuando cumplió doce años, subieron a la fiesta según costumbre.
43 Al terminar ésta, mientras ellos se volvían, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran.
44 Pensando que iba en la caravana, hicieron un día de camino y se pusieron a buscarlo entre los parientes y los conocidos.
45Al no encontrarlo, regresaron a buscarlo a Jerusalén.
46 Luego de tres días lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas.
47 Y todos los que lo oían estaban maravillados ante su inteligencia y sus respuestas.
48 Al verlo, se quedaron desconcertados, y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados.
49 Él replicó: ¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo estar en los asuntos de mi Padre?
50 Ellos no entendieron lo que les dijo.
51 Regresó con ellos, fue a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.
Comentario
En la fiesta del Inmaculado Corazón de María, el pasaje de Lucas nos invita a reflexionar sobre cómo la Palabra de Dios busca un espacio en nuestro corazón para transformar nuestra vida y la realidad corrompida por el pecado. El corazón de María es el ejemplo perfecto de apertura y disponibilidad. Ella acoge la Palabra con fe, dejándose transformar por el amor divino, convirtiendo su vida en una profecía viva. María nos enseña que vivir desde el corazón, con ternura y amor, es esencial para ser verdaderos testigos de Dios. Sin un corazón lleno de compasión y apertura a la voluntad divina, nuestra fe pierde credibilidad. Su vida nos muestra que solo desde el amor se puede ser auténticos profetas, personas que, como ella, transforman el mundo reflejando la bondad y el amor de Dios. ¿Estamos dispuestos a permitir que Dios transforme nuestro corazón como el de María?
Pensamiento del día.
“¡Cada uno de nosotros necesita ser acompañado en el camino de la vida! Repito lo que les he dicho, ¡nunca solos!” (Papa Francisco a los jóvenes de Baréin, 2022).