12 de Septiembre de 2026
23a Semana Ordinario
Dulce Nombre de María San Guido de Anderlecht (1012)
1Cor 10,14-22: Aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo
Sal 116: «Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza»»
Lc 6,43-49: «¿Por qué me llaman “Señor, Señor” y no hacen lo que digo?»
En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos: No hay árbol sano que dé fruto podrido, ni árbol podrido que dé fruto sano.
44 Cada árbol se reconoce por sus frutos. No se cosechan higos de los cardos ni se vendimian uvas de los espinos.
45 El hombre bueno saca cosas buenas de su tesoro bueno del corazón; el malo saca lo malo de la maldad. Porque de la abundancia del corazón habla la boca.
46 ¿Por qué me llaman: ¡Señor, Señor!, si no hacen lo que les digo?
47 Les voy a explicar a quién se parece el que acude a mí, escucha mis palabras y las pone en práctica.
48 Se parece a uno que iba a construir una casa: cavó, ahondó y colocó un cimiento sobre la roca. Vino una crecida, el caudal se precipitó contra la casa, pero no pudo sacudirla porque estaba bien construida.
49 En cambio, el que escucha y no las pone en práctica se parece a uno que construyó la casa sobre la arena, sin cimiento. Se precipitó el caudal y la casa se derrumbó. Y fue una ruina colosal.
Comentario
La naturaleza es sabia: un árbol sano da buenos frutos, y cada árbol se reconoce por lo que produce. Así, en el seguimiento de Jesús, quien escucha y vive según el Evangelio saca cosas buenas de su corazón. La verdadera coherencia con la enseñanza de Jesús solo nace de un cambio de corazón hacia los valores y actitudes de Dios. Lucas nos recuerda que, para vivir la fe de verdad, necesitamos fe, renuncia, compromiso y un discernimiento constante. No basta con decir “Jesús es mi Señor” y proclamarlo sin más; eso es fácil y superficial. Si nuestra fe solo se apoya en palabras, construimos sobre la arena del conformismo y la indiferencia. Esa “casa” de fe puede verse bonita, pero no tiene raíces profundas en el Evangelio. Hoy, preguntémonos: ¿Mi fe se sostiene en la meditación de la Palabra de Dios y en un discernimiento constante?
Pensamiento del día.
“Pone en práctica tu fe con tus acciones y deja que el amor de Jesús guíe cada paso que des” (Benjamín Moro, Colegio Claret, Bahía Blanca, Argentina).