11 de Julio de 2026
14a Semana Ordinario
San Benito (517)
Is 6,1-8: He visto con mis ojos al Rey y Señor
Sal 93: «El Señor reina, vestido de majestad»
Mt 10,24-33: «No tengan miedo»
En aquel tiempo dijo Jesús a sus apóstoles: No está el discípulo por encima del maestro ni el sirviente por encima de su señor.
25 Al discípulo le basta ser como su maestro y al sirviente como su señor. Si al dueño de casa lo han llamado Belcebú, ¡cuánto más a los miembros de su casa!
26 Por tanto no les tengan miedo. No hay nada encubierto que no se descubra, ni escondido que no se divulgue.
27 Lo que les digo de noche díganlo en pleno día; lo que escuchen al oído grítenlo desde los techos.
28 No teman a los que matan el cuerpo y no pueden matar el alma; teman más bien al que puede arrojar cuerpo y alma en el infierno.
29 ¿No se venden dos gorriones por unas monedas? Sin embargo ni uno de ellos cae a tierra sin permiso del Padre de ustedes.
30 En cuanto a ustedes, hasta los pelos de su cabeza están contados.
31 Por tanto, no les tengan miedo, que ustedes valen más que muchos gorriones.
32 Al que me reconozca ante los hombres yo lo reconoceré ante mi Padre del cielo.
33 Pero el que me niegue ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo.
Comentario
La conciencia de ser frágiles y mortales ha hecho que el pueblo de Israel, como otros pueblos, se sienta en desventaja ante Dios. “He visto con mis ojos al Rey y Señor Todopoderoso”, y se creía que eso traería la muerte. Pero en Jesús, Dios se hizo cercano, haciéndose uno de nosotros. Así, nos invita también a apropiarnos de la llamada que escuchó Isaías: “¿A quién mandaré? ¿Quién irá de nuestra parte?”, para construir el Reino de Dios. Esa llamada, que es también un envío, está llena de promesas. Una de ellas es que no tengamos miedo, pues estaremos respaldados y fortalecidos en la proclamación del Reino. No debemos temer a los que matan el cuerpo, sino a lo que destruye nuestra interioridad, nuestra alma y el sentido de nuestra vida. Al final, eso es lo que nos sostiene en este mundo. ¿Qué está atentando hoy contra nuestra vida interior y realización humana?
Pensamiento del día.
“La vida que Jesús nos regala es una historia de amor, una historia de vida que quiere mezclarse con la nuestra y echar raíces en la tierra de cada uno” (ChV 252).