30 de Marzo del 2026

Lunes de Semana Santa 

Domingo de Ramos y de Pasión

 

Is 42,1-7: «Sobre Él he puesto mi espíritu»

Sal 27: «El señor es mi luz y mi salvación»

Jn 12,1-11: María ungió a Jesús 

 

Seis días antes de la Pascua Jesús fue a Betania, donde estaba Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos. 

2 Le ofrecieron un banquete. Marta servía y Lázaro era uno de los comensales. 

3 María tomó una libra de perfume de nardo puro, muy costoso, ungió con él los pies a Jesús y se los enjugó con los cabellos. La casa se llenó del olor del perfume. 

4 Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que lo iba a entregar, dijo:

5 ¿Por qué no han vendido ese perfume en trescientas monedas para repartirlas a los pobres? 

6 Lo decía no porque le importaran los pobres sino porque era ladrón; y, como llevaba la bolsa, robaba de lo que ponían en ella. 

7 Jesús contestó: Déjala que lo guarde para el día de mi sepultura. 

8 A los pobres los tendrán siempre entre ustedes, pero a mí no siempre me tendrán. 

9 Un gran gentío de judíos supo que estaba allí y acudieron, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos. 

10 Los sumos sacerdotes habían decidido dar muerte también a Lázaro, 

11 porque por su causa muchos judíos iban y creían en Jesús.

 

Comentario 

Este episodio del evangelio marca el comienzo de la recta final hacia la Pascua de Jesús, su “paso de este mundo al Padre”. En este contexto tan cargado, se destaca otra cena donde un gesto de María revela la decisión de Jesús de seguir hasta el final el mandato de su Padre. Ella unge su cuerpo, preparándolo tanto para su muerte como para su resurrección. El perfume es un símbolo de la vida nueva que está por llegar. Es cierto que todos sabemos que la muerte es parte de la vida, pero rara vez vivimos pensando en ella. Algunos guías espirituales sugieren que imaginemos lo que diría nuestro epitafio para reflexionar sobre nuestras acciones y actitudes. Esta semana, mientras recordamos los últimos días de Jesús, podemos hacer este ejercicio. ¿Cómo nos estamos “perfumando” para la vida eterna, esa vida auténtica que va más allá de lo que vemos aquí? Es una oportunidad de repensar nuestras decisiones y acercarnos más a ese propósito. 

Pensamiento del día.

“Danos la generosidad de María para compartir y disfrutar todo lo que nos hace bien y nos hace crecer: nuestra familia, nuestros compañeros y, sobre todo, Dios y su inmenso amor” (Manuel Barredo, Colegio Claretiano Lima, Perú).