14 de Octubre de 2026
28a Semana Ordinario
San Calixto (222)
Gál 5,18-25: Los de Cristo han crucificado su carne
Sal 1: «El que te sigue, Señor, tendrá la luz de la vida»»
Lc 11,42-46: ¡Ay de ustedes, fariseos!
En aquel tiempo el Señor dijo: ¡Ay de ustedes, fariseos, que pagan el impuesto de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de verduras y descuidan la justicia y el amor de Dios! Eso es lo que hay que observar sin descuidar lo otro.
43 ¡Ay de ustedes, fariseos, que buscan los asientos de honor en las sinagogas y los saludos por la calle!
44 ¡Ay de ustedes, porque son como sepulcros sin señalar, que los hombres pisan sin darse cuenta!
45 Un doctor de la ley tomó la palabra y le contestó: Maestro, al decir eso, nos ofendes.
46 Jesús contestó: ¡Ay de ustedes también, doctores de la ley, que imponen a los hombres cargas insoportables, pero ustedes ni siquiera mueven un dedo para llevarlas!
Comentario
Jesús denuncia a los fariseos por obsesionarse con los detalles de la ley, descuidando lo más importante: la justicia y el amor a Dios. También critica a los maestros de la ley por imponer cargas pesadas a los demás sin mover un dedo para ayudarlos. Aprovechemos para examinar nuestra práctica religiosa: ¿Nos enfocamos en cumplir lo que manda la religión, mientras ignoramos el sufrimiento de quienes nos rodean? Jesús nos recuerda que la verdadera fe no se mide por rituales vacíos, sino por nuestra capacidad de amar, ser justos y comprometernos con la dignificación y el cuidado de la vida. Además, Jesús cuestiona las estructuras religiosas que asfixian en lugar de liberar. Nos desafía a construir una iglesia y una sociedad donde las leyes no sean un peso, sino un camino hacia la vida plena. Que el amor y la justicia sean el centro de nuestra fe.
Pensamiento del día.
“No importa cuán honesto parezca uno por fuera, si por dentro hay corrupción e hipocresía, todo se derrumba” (Delfina Seff, Escuela Padre Claret, Rosario, Argentina).