9 de Marzo del 2026
3ª Semana de Cuaresma
Santa Francisca Romana (1440)
2Re 5,1-15a: Había muchos leprosos en Israel
Sal 42: «Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿Cuándo veré el rostro de Dios?»
Lc 4,24-30: Jesús no ha sido enviado únicamente a los judío
En aquel tiempo dijo Jesús a la gente en la sinagoga de Nazaret: Les aseguro que ningún profeta es aceptado en su patria.
25 Ciertamente, les digo que había muchas viudas en Israel en tiempo de Elías, cuando el cielo estuvo cerrado tres años y medio y hubo una gran carestía en todo el país.
26 A ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda de Sarepta en Sidonia.
27 Muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno fue sanado, sino Naamán el sirio.
28 Al oírlo, todos en la sinagoga se indignaron.
29 Levantándose, lo sacaron fuera de la ciudad y lo llevaron a un barranco del monte sobre el que estaba edificada la ciudad, con intención de despeñarlo.
30 Pero él, abriéndose paso entre ellos, se alejó.
Comentario
Es fácil entender lo que se dice sobre el profeta que no es aceptado por su propia gente. Muchos pensarían: “¿Cómo es que hace milagros en otros lugares y no aquí, en su tierra?”. Esto nos recuerda que el apoyo de los cercanos es clave para cualquiera que quiera avanzar en su vida. Normalmente, uno espera que el paisano sea más comprensivo con los suyos que con los de afuera, pero Jesús rompe ese molde. En vez de disculparse, pone el dedo en la llaga al citar el ejemplo de la viuda de Sarepta y el general sirio, ambos auxiliados por los profetas Elías y Eliseo. Jesús se asocia con esa tradición profética. Hoy, cuando hablamos de profetas, nos referimos a personas comprometidas socialmente, que luchan por los más débiles y mantienen un discurso coherente. El espíritu profético sigue vivo y lo vemos en quienes denuncian la corrupción y sueñan con un mundo mejor. Esas voces incluyen la nuestra, enfrentando los obstáculos del camino.
Pensamiento del día.
“Dios tiene compasión con todos, no pone condiciones. Su amor no tiene límites, simplemente es puro y real” (Mikela Moreno, Colegio Claretiano Lima, Perú).