19 de Septiembre de 2026
24a Semana Ordinario
San Jenaro (305)
1Cor 15,35-37.42-49: Se siembra lo corruptible, resucita incorruptible
Sal 56: «Caminaré en presencia de Dios a la luz de la vida»»
Lc 8,4-15: Algunas semillas dieron fruto abundante
Se reunió una gran multitud y se añadían los que iban acudiendo de una ciudad tras otra. Entonces Jesús les propuso una parábola:
5 Salió el sembrador a sembrar la semilla. Al sembrar, unos granos cayeron junto al camino, los pisaron y los pájaros se los comieron.
6 Otros cayeron sobre piedras; brotaron y se secaron por falta de humedad.
7 Otros cayeron entre espinas, y al crecer las espinas con ellos, los ahogaron.
8 Otros cayeron en tierra fértil y dieron fruto al ciento por uno. Dicho esto, exclamó: Quien tenga oídos que escuche.
9 Los discípulos le preguntaron el sentido de la parábola,
10 y él les respondió: A ustedes se les concede conocer los secretos del reino de Dios; pero a los demás se les habla en parábolas: Para que, viendo, no vean, y escuchando, no comprendan.
11 El sentido de la parábola es el siguiente: La semilla es la Palabra de Dios.
12 Lo que cayó junto al camino son los que escuchan; pero enseguida viene el Diablo y les arranca del corazón la palabra, para que no crean y se salven.
13 Lo que cayó entre piedras son los que, al escuchar, acogen con gozo la palabra, pero no echan raíces; ésos creen por un tiempo, pero al llegar la prueba se echan atrás.
14 Lo que cayó entre cardos son los que escuchan; pero con las preocupaciones, la riqueza y los placeres de la vida se van ahogando y no maduran.
15 Lo que cae en tierra fértil son los que escuchan la palabra con un corazón bien dispuesto, la retienen y dan fruto gracias a su perseverancia.
Comentario
Hoy enfrentamos una situación grave en la alimentación mundial: unas pocas multinacionales controlan más del 50% de las semillas del planeta. Esto les da poder sobre el suministro de alimentos, en contraste con las tradiciones campesinas de sembrar, resembrar, intercambiar y compartir libremente las semillas y la diversidad de los cultivos. La ONU advierte que este control no solo limita los canales de distribución, sino también reduce la variedad de las semillas. El evangelio de hoy es profético y va a contracorriente de esta cultura de estandarización. Nos muestra un sembrador que, sin afán de productividad, siembra con libertad y confianza, dejando la cosecha en manos de Dios. Así, se pone de relieve la importancia de la diversidad y la acción divina en cada fruto. ¿Conocemos el origen de nuestros alimentos? ¿Valoramos el trabajo campesino y cuidamos nuestras tradiciones?
Pensamiento del día.
“El Reino de Dios está abierto para quienes quieran escuchar y atender al llamado” (Pilar Weiss, Colegio Claret, Bahía Blanca, Argentina).