28 de Abril del 2026
4ª Semana de Pascua
San Pedro Chanel (1841)
San Luis Ma. Grignon (1716)
Hch 11,19-26: Hablaron también a los griegos, anunciándoles el Señor Jesús
Sal 87: «Alaben al Señor todas las naciones»
Jn 10,22-30: «Yo y el Padre somos uno»
En aquel tiempo se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación y era invierno.
23 Jesús paseaba en el templo, en el pórtico de Salomón. 24Lo rodearon los judíos y le preguntaron: ¿Hasta cuándo nos tendrás en suspenso? Si eres el Mesías, dilo claramente.
25 Jesús les contestó: Ya se lo dije y no creen. Las obras que yo hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí.
26 Pero ustedes no creen porque no son de mis ovejas.
27 Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen;
28 yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrancará de mi mano.
29 Mi Padre que me las ha dado es más que todos y nadie puede arrancar nada de las manos de mi Padre.
30 El Padre y yo somos uno.
Comentario
Jesús se rodea de quienes dudan de su identidad y misión. Ante la incertidumbre y el cuestionamiento, Él responde con la certeza de su relación con el Padre y con sus ovejas: “Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen”. Estas palabras muestran una espiritualidad de ternura, donde el cuidado no es solo protección, sino un vínculo amoroso y constante. Hoy en día, los jóvenes buscan espacios donde sean acogidos con esa misma ternura, donde puedan crear lazos comunitarios fuertes y sentirse parte del rebaño guiado por el Buen Pastor. La promesa de una vida plena y la protección inquebrantable ofrecen a los jóvenes la seguridad y el sentido que tanto anhelan. En este mundo lleno de incertidumbres, ¿quieres encarnar la ternura de Dios, confiando en el cuidado amoroso de Jesús, quien te conoce profundamente y te ofrece una vida digna y plena en unidad con el Padre?
Pensamiento del día.
“Aquel que confía en Jesús, también cree en el proyecto de comunión universal que tiene el poder de transforma el mundo” (Joven del Colegio Claretiano de Trujillo, Perú).