20 de Enero del 2026

2a Semana Ordinario 

Santa Ma. Cristina de la I. Concepción (1906) 

1Sm 16,1-13: Ungió Samuel a David y lo invadió el Espíritu

Sal 89: «Encontré a David mi siervo»   

Mc 2,23-28: La persona está por encima del sábado

Un sábado, mientras Jesús atravesaba unos sembrados, los discípulos se pusieron a arrancar espigas. 

24 Los fariseos le dijeron: Mira lo que hacen en sábado: algo prohibido. Jesús les responde: 

25 ¿No han leído lo que hizo David cuando él y sus compañeros pasaban necesidad y estaban hambrientos? 

26 Entró en la casa de Dios, siendo sumo sacerdote Abiatar, y comió los panes presentados y los compartió con sus compañeros. 

27 Y añadió: El sábado se hizo para el hombre, no el hombre para el sábado. 

28 De manera que el Hijo del Hombre es señor también del sábado.

 

Comentario 

En este pasaje, Jesús entra nuevamente en conflicto con los fariseos, quienes veían sus acciones como una amenaza a sus creencias y costumbres. Aquí, se cuestiona la trasgresión del sábado, un día sagrado para el pueblo de Israel. Sin embargo, Jesús aprovecha la ocasión para señalar algo más profundo: la importancia del bienestar humano sobre la rigidez de la ley. La respuesta de Jesús a los fariseos es clara. Pone como ejemplo a sus discípulos que, al estar hambrientos, comieron espigas en el campo, tal como David y sus compañeros comieron los panes de la ofrenda. Con esto, nos muestra que la necesidad humana, en este caso el hambre, es más importante que el cumplimiento estricto de normas. La enseñanza central es que la ley debe estar al servicio de la persona, no al revés. Jesús nos invita a mirar el corazón y las necesidades del ser humano, colocando siempre a la persona por encima de cualquier institución o reglamento.  

Pensamiento del día.

“Con la luz de la esperanza, que es Cristo. Por Él, por su resurrección, nuestra vida es iluminada. Con Él vemos todo bajo una nueva luz” (Papa Francisco a los jóvenes, 2023).