24 de Agosto de 2026
21a Semana Ordinario
San Bartolomé, apóstol
Ap 21,9b-14: «Te nombraré la esposa del Cordero»
Sal 145: «¡Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado!»»
Jn 1,45-51: «Maestro, tú eres el Hijo de Dios»
Felipe encuentra a Natanael y le dice: Hemos encontrado al que describen Moisés en la ley y los profetas: Jesús, hijo de José, el de Nazaret.
46 Responde Natanael: ¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret? Le dice Felipe: Ven y verás.
47 Viendo Jesús acercarse a Natanael, le dice: Ahí tienen un israelita de verdad, sin falsedad.
48 Le pregunta Natanael: ¿De qué me conoces? Jesús le contesta: Antes de que te llamara Felipe, te vi bajo la higuera.
49 Respondió Natanael: Maestro, tú eres el Hijo de Dios, el rey de Israel.
50 Jesús le contestó: ¿Crees porque te dije que te vi bajo la higuera? Cosas más grandes que éstas verás.
51 Y añadió: Les aseguro que verán el cielo abierto y los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre.
Comentario
La vida actual nos empuja a la prisa y al afán, generando una sensación de que el tiempo nunca es suficiente. Nos vemos atrapados en el hacer constante, perdiendo la capacidad de asombro y de disfrutar la sencillez de la vida. El evangelio de hoy nos recuerda, a través de Felipe, la importancia de buscar un sentido profundo. Felipe, lleno de alegría, invita a Natanael a conocer a Jesús, su esperanza y el cumplimiento de las promesas de su pueblo. Este “ven y verás” nos anima a romper con la ciega monotonía, abriendo los ojos a la novedad que Dios nos ofrece cada día. En medio del ritmo frenético, se nos invita a redescubrir lo esencial y a buscar en Cristo la fuente de verdadera paz y significado. ¿Encontramos tiempo para asombrarnos y dejar que la vida de Jesús transforme la nuestra?
Pensamiento del día.
“Ven y verás: en Cristo encontramos la verdad que transforma nuestras vidas (Jn 1,46)” (Joven de la Pastoral Juvenil de Centroamérica).