14 de Marzo del 2026
3ª Semana de Cuaresma
Santa Matilde (968)
Os 6,1-6: «Quiero misericordia, y no sacrificios»
Sal 51: «Quiero misericordia, y no sacrificios»
Lc 18,9-14: El publicano bajó a su casa justificado
En aquel tiempo, por algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, Jesús contó esta parábola:
10 Dos hombres subieron al Templo a orar: uno era fariseo, el otro recaudador de impuestos.
11 El fariseo, de pie, oraba así en voz baja: Oh Dios, te doy gracias porque no soy como el resto de los hombres, ladrones, injustos, adúlteros, o como ese recaudador de impuestos.
12 Ayuno dos veces por semana y doy la décima parte de cuanto poseo.
13 El recaudador de impuestos, de pie y a distancia, ni siquiera alzaba los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: Oh Dios, ten piedad de este pecador.
14 Les digo que éste volvió a casa absuelto y el otro no. Porque quien se alaba será humillado y quien se humilla será alabado.
Comentario
Orar es algo natural para el cristiano, ya que nos permite dar salida a la necesidad de hablar con Dios. En la oración buscamos luz para guiar nuestras decisiones, pero también nos alegramos por las maravillas que él obra en el mundo o en su creación, y nos reconciliamos cuando fallamos y nos sentimos abrumados por la decepción. Ya sea con un Padrenuestro, una jaculatoria, un verso de un salmo o un pasaje del evangelio, siempre hay maneras de conectarnos con Dios. Cualquier momento es bueno para hacerlo presente en nuestro día. Podemos orar de pie, mientras esperamos el autobús, sentados en el banco, de rodillas en casa o en la iglesia, e incluso acostados, invocando el sueño. No hay situación que no podamos llevar a esa conversación con el Creador, sabiendo que le importamos. ¿Ha mejorado nuestra comunicación con Dios en el último mes? ¿Nos hemos vuelto más sensibles a su presencia en nuestra vida diaria?
Pensamiento del día.
“El amor a Dios y al prójimo es la esencia de nuestra vida. Ponerlo como prioridad nos acerca al reino de Dios y su proyecto” (Aolani Camones, Colegio Claretiano Lima, Perú).