7 de Febrero del 2026
4a Semana Ordinario
Santa Juliana de Florencia (s. IV)
1Re 3,4-13: Da a tu siervo un corazón dócil
Sal 119: «Enséñame, Señor, tus leyes»
Mc 6,30-34: Estaban como ovejas sin pastor
Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.
31 Él les dice: Vengan ustedes solos, a un paraje despoblado, a descansar un rato. Porque los que iban y venían eran tantos, que no les quedaba tiempo ni para comer.
32 Así que se fueron solos en barca a un paraje despoblado.
33 Pero muchos los vieron marcharse y se dieron cuenta. De todos los poblados fueron corriendo a pie hasta allá y se les adelantaron.
34 Al desembarcar, vio una gran multitud y sintió lástima, porque eran como ovejas sin pastor. Y se puso a enseñarles muchas cosas.
Comentario
El evangelio de hoy nos muestra a los discípulos regresando a Jesús tras haber cumplido con su misión. El maestro quiere escucharlos a solas y los invita a retirarse, pero la multitud los sigue, buscando a Jesús, quien finalmente multiplica el pan y lo comparte. Es importante destacar los tres verbos que marcan la acción de Jesús: ver, sentir y enseñar. La mirada de Jesús es profunda, desde el corazón. Identifica a los pobres y marginados, los reconoce, y ellos se sienten reconocidos. Luego, siente misericordia por ellos, un sentimiento que nace de un corazón lleno del amor de Dios. Finalmente, les enseña. Estas tres cualidades deben estar presentes en todo pastor: ver y reconocer a su gente, especialmente a los más frágiles y vulnerables; sentir amor misericordioso; e instruir con sabiduría. Si un pastor carece de estas habilidades mínimas, no puede pastorear. Pidamos al buen Dios que haga de nosotros buenos pastores y que nuestra Iglesia esté llena de pastores con estas cualidades.
Pensamiento del día.
“El Evangelio nos pide ser audaces…, sin presunción y sin hacer proselitismo, dando testimonio del amor del Señor y tendiendo la mano a todos los jóvenes del mundo” (ChV 235).