7 de Septiembre de 2026

23a Semana Ordinario

Santa Regina (s. VIII)

 

1Cor 5,1-8: Cristo ha sido inmolado

Sal 5: «Señor, guíame con tu justicia»»       

Lc 6,6-11: «Estaban al acecho para ver si curaba en sábado»

 

Un sábado Jesús entró en la sinagoga a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. 

7 Los letrados y los fariseos lo espiaban para ver si sanaba en sábado, para tener algo de qué acusarlo. 

8 Él, leyendo sus pensamientos, dijo al hombre de la mano paralizada: Levántate y ponte de pie en medio. Él se puso en pie. 

9 Después se dirigió a ellos: Yo les pregunto qué está permitido en sábado: ¿Hacer el bien o el mal? ¿Salvar una vida o destruirla? 

10 Después, dirigiendo una mirada a todos, dijo al hombre: Extiende la mano. Lo hizo y la mano quedó sana. 

11 Ellos se pusieron furiosos y discutían qué hacer con Jesús.

 

Comentario 

La pedagogía de Jesús es humana, concreta y liberadora. En el evangelio de hoy, Él no solo enseña con autoridad, sino que educa con el ejemplo en lo cotidiano, respondiendo a las necesidades y heridas de personas reales, de quienes sienten, sufren y esperan días mejores. ¿Por qué no curar? ¿Por qué no hacer el bien cuando tenemos los medios? ¿Qué nos frena? Jesús responde a estas preguntas en la sinagoga, despertando la conciencia de sus oyentes y humanizando su fe para que encuentren en el sufrimiento ajeno el rostro tierno de Dios. La espiritualidad cristiana pone en el centro el cuidado y defensa de la vida, incluso cuando esto implique conflictos con autoridades de poder. Reflexionemos: ¿Como creyentes, estamos realmente comprometidos en custodiar y promover la vida de los más débiles en nuestra sociedad?

Pensamiento del día.

“Jesús siempre estará a nuestra disposición cuando lo necesitemos” (María Jazmín Techera, Colegio Claret, Bahía Blanca, Argentina).