17 de Febrero del 2026

6a Semana Ordinario

Santos Servitas (1310)

 

Sant 1,12-18: Todo beneficio y todo don perfecto viene de arriba

Sal 94: «Dichoso el hombre a quien tú educas, Señor»  

Mc 8,14-21: Tengan cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes

 

En aquel tiempo, los discípulos se habían olvidado de llevar pan y no tenían en la barca más que uno. 

15 Él les daba esta recomendación: ¡Estén atentos! Cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes. 

16 Ellos discutían porque no tenían pan. 

17 Dándose cuenta, Jesús les dijo: ¿Por qué discuten que no tienen pan? ¿Todavía no entienden ni comprenden? ¿Tienen acaso la mente cerrada? 

18 Tienen ojos, ¿y no ven?; tienen oídos, ¿y no oyen? ¿No se acuerdan? 

19 Cuando repartí los cinco panes entre los cinco mil, ¿cuántas canastas llenas de sobras recogieron? Le contestaron: Doce. 

20 «Y cuando repartí los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántos canastos de sobras recogieron? Le respondieron: Siete. 

21 Entonces les dijo: ¿Todavía no comprenden?

 

Comentario 

Aunque este texto menciona panes, no se refiere a ellos literalmente. Es una profunda catequesis misionera. Los discípulos se preocupan porque solo tienen un pan, Jesús, su único tesoro, y temen que no sea suficiente. Jesús, en cambio, les advierte sobre la levadura de los fariseos, una señal contra el orgullo y el querer ocupar el lugar de Dios. Ante su inquietud, Jesús los invita a recordar los signos de la multiplicación de los panes. En la primera ocasión, sobraron doce canastos, simbolizando el envío misionero: “Sean ustedes pan para el mundo, alimenten a los hambrientos, sean la presencia de Dios en cada realidad de dolor”. En la segunda, sobraron siete canastos, representando la plenitud de la misión, donde el Espíritu Santo multiplica la vida. Cada cristiano es llamado a compartir la misión de Jesús: ser pan para el mundo. ¿Estoy asumiendo con responsabilidad la misión a la que he sido enviado?

 

Pensamiento del día.

“Sustituyan los miedos por los sueños, ¡no sean administradores de miedos, sino emprendedores de sueños!” (Papa Francisco a los jóvenes, 2023).