31 de Agosto de 2026
22a Semana Ordinario
San Ramón Nonato (1240)
1Cor 2,1-5: «Les he anunciado a Cristo»
Sal 119: «¡Cuánto amo tu voluntad, Señor!»»
Lc 4,16-30: Ningún profeta es aceptado en su patria
Jesús fue a Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre entró un sábado en la sinagoga y se puso de pie para hacer la lectura.
17 Le entregaron el libro del profeta Isaías. Lo abrió y encontró el texto que dice:
18 El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido para que dé la Buena Noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos,
19 para proclamar el año de gracia del Señor.
20 Lo cerró, se lo entregó al ayudante y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él.
21 Él empezó diciéndoles: Hoy, en presencia de ustedes, se ha cumplido este pasaje de la Escritura.
22 Todos lo aprobaban, y estaban admirados por aquellas palabras de gracia que salían de su boca. Y decían: Pero ¿no es éste el hijo de José?
23 Él les contestó: Seguro que me dirán aquel refrán: médico, sánate a ti mismo. Lo que hemos oído que sucedió en Cafarnaún, hazlo aquí, en tu ciudad.
24 Y añadió: Les aseguro que ningún profeta es aceptado en su patria.
25 Ciertamente, les digo que había muchas viudas en Israel en tiempo de Elías, cuando el cielo estuvo cerrado tres años y medio y hubo una gran carestía en todo el país.
26 A ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda de Sarepta en Sidonia.
27 Muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno fue sanado, sino Naamán el sirio».
28 Al oírlo, todos en la sinagoga se indignaron.
29 Levantándose, lo sacaron fuera de la ciudad y lo llevaron a un barranco del monte sobre el que estaba edificada la ciudad, con intención de despeñarlo.
30 Pero él, abriéndose paso entre ellos, se alejó.
Comentario
Nuestra vida cotidiana está animada por el Espíritu Santo y la Palabra, quienes nos infunden fortaleza y sabiduría para enfrentar una realidad muchas veces hostil y excluyente. Esto nos impulsa a vivir contracorriente, en una cultura marcada por el consumo y la productividad. Lucas nos muestra hoy que una vida en el Espíritu se orienta al cuidado de la humanidad, especialmente de los más vulnerables, en el amor fraterno y en la comunidad. Al leer a Isaías, Jesús da rostro y voz a quienes suelen ser olvidados, acogiendo a personas de diversas latitudes y culturas. Esta lectura nos invita a abrir nuestros círculos de relación y fe, a tener el valor de acercarnos a aquellos que normalmente están fuera de nuestro mundo de interés. ¿Mi fe me permite romper prejuicios y fronteras?
Pensamiento del día.
“Dios no busca héroes, busca corazones dispuestos a amar y servir” (Candelaria Kerkebe, Bianca Novello, Samuel Reyna Vega, Cecilia Nieva, Dulce Luengo, Mateo Ames, Colegio Corazón de María, Córdoba- Argentina).