21 de Julio de 2026

16a Semana Ordinario

San Lorenzo de Brindisi (1619)

 

Miq 7,14-15.18-20: Arrojará al mar nuestros delitos

Sal 85: «Muéstrame, Señor, tu misericordia»        

Mt 12,46-50: «Éstos son mi madre y mis hermanos»

 

Todavía estaba hablando Jesús a la multitud, cuando se presentaron su madre y sus hermanos, que estaban afuera, deseosos de hablar con él. 

47 Uno le dijo: Mira, tu madre y tus hermanos están fuera y desean hablar contigo. 

48 Él contestó al que se lo decía: ¿Quién es mi madre? ¿Quiénes son mis hermanos? 

49 Y señalando con la mano a sus discípulos, dijo: ¡Ahí están mi madre y mis hermanos! 

50 Cualquiera que haga la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.

 

Comentario 

Jesús nos invita a formar parte de su familia, y el evangelio nos llama a no quedarnos fuera de este proyecto. Nacemos en una familia con una cultura, lengua y raíces. Sin embargo, como humanidad, también hemos sembrado el mundo de xenofobia, violencia y división. Jesús nos hace una pregunta clave: ¿quiénes son tus verdaderos hermanos y tu madre? ¿Son hermanos los de otras razas y culturas? ¿Son hermanos los pueblos indígenas, los más pobres de la tierra? Jesús nos llama a ser discípulos y a construir una familia global, una familia humana donde todos estén incluidos. Su proyecto es difícil, como lo fue para Jesús, cuya propia familia no entendía bien esta misión, según nos cuenta Marcos (Mc 3,21). Nos invita a dejarlo todo, incluso nuestras comodidades familiares, para crear la familia universal, alimentada por la voluntad del Padre. ¿Te sientes parte de esta nueva familia que Jesús nos propone en su evangelio?

 

Pensamiento del día.

“Somos una familia más allá de la sangre, unida por la fe. Dios nos ama a cada uno y nos invita a ser parte de su familia sin importar nuestra condición” (Martina, Catalina, Paula, Emiliano, Javiera y Melina, Colegio Fátima Montevideo, Uruguay).