23 de Mayo del 2026

7a Semana de Pascua

San Juan Bautista Rossi (1764)

 

Hch 28,16-20.30-31: Pablo predicó en Roma 

Sal 11: «Los buenos verán tu rostro, Señor»           

Jn 21,20-25: «Este es el discípulo que da testimonio»

 

En aquel tiempo, Pedro se volvió y vio que lo seguía el discípulo amado de Jesús, el que se había apoyado sobre su costado durante la cena y le había preguntado quién era el traidor. 

21 Viéndolo, Pedro pregunta a Jesús: Señor, y de éste, ¿qué? 

22 Le responde Jesús: Si quiero que se quede hasta que yo vuelva, ¿a ti qué? Tú sígueme. 

23 Así se corrió el rumor entre los discípulos de que aquel discípulo no moriría. Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: Si quiero que se quede hasta que yo vuelva, ¿a ti qué? 

24 Éste es el discípulo que da testimonio de estas cosas y lo ha escrito; y nos consta que su testimonio es verdadero. 

25 Quedan otras muchas cosas que hizo Jesús. Si quisiéramos escribirlas una por una, pienso que los libros escritos no cabrían en el mundo.

 

Comentario 

El Evangelio presenta dos formas de liderazgo en la comunidad cristiana primitiva: Pedro, símbolo de la autoridad establecida, y el discípulo amado, ejemplo de un seguimiento íntimo y personal. Ambos representan diferentes maneras de seguir a Jesús, pero lo central es el llamado al seguimiento, único para cada uno. Cuando Pedro pregunta por el destino del discípulo amado, Jesús le responde claramente: “Tú sígueme”. Esta respuesta lo invita a no distraerse comparándose con otros, sino a enfocarse en su propia misión. Es un recordatorio para todos los discípulos de que el seguimiento de Jesús no se basa en comparaciones ni en la preocupación por la misión de otros, sino en un compromiso personal y auténtico. El discípulo amado, por su parte, es testigo de cercanía, demostrando que el liderazgo también se vive en la fidelidad, en la intimidad con Jesús y en la capacidad de dar testimonio verdadero. ¿Qué tipo de seguidor eres?

 

Pensamiento del día.

“En lugar de compararnos con los demás, debemos centrarnos en nuestra relación con Dios y en cumplir el propósito que Él tiene para cada uno nosotros” (Joven del Colegio Claretiano de Trujillo, Perú).