24 de Marzo del 2026
5ª Semana de Cuaresma
Santa Catalina de Suecia (1381)
San Óscar Arnulfo Romero (1980)
Núm 21,4-9: Quedarán sanos al mirar a la serpiente
Sal 102: «Señor, escucha mi oración; que mi grito llegue hasta ti»
Jn 8,21-30: «Sabrán que ‘Yo soy’»
En otra ocasión Jesús les dijo a los fariseos: Yo me voy, ustedes me buscarán y morirán en su pecado. A donde yo voy ustedes no pueden venir.
22 Comentaron los judíos: ¿Será que se piensa matar y por eso dice que no podemos ir a donde él va?
23 Les dijo: Ustedes son de aquí abajo, yo soy de lo alto; ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo.
24 Yo les dije que morirían por sus pecados. Si no creen que Yo soy, morirán por sus pecados.
25 Le preguntaron: ¿Tú quién eres? Jesús les contestó: Esto es lo que les estoy diciendo desde el principio.
26 Tengo mucho que decir y juzgar de ustedes. Pero el que me envió dice la verdad, y lo que escuché de él es lo que digo al mundo.
27 No comprendieron que se refería al Padre.
28 Jesús añadió: Cuando hayan levantado al Hijo del Hombre, comprenderán que Yo soy y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo como mi Padre me enseñó.
29 El que me envió está conmigo y no me deja solo, porque yo hago siempre lo que le agrada.
30 Por estas palabras muchos creyeron en él.
Comentario
En el evangelio de San Juan, Jesús suele hablar en dos niveles. Primero está el lenguaje directo, el de los eventos que suceden en la historia contada. Luego, está el nivel de interpretación, que nos invita a ver esos eventos desde la perspectiva de la exaltación y la revelación final. Aquí, Jesús habla como el Revelador exaltado. Este mensaje está dirigido a los creyentes, aquellos que están en sintonía con él; los que no lo están, los "foráneos", no entienden y permanecen en la ignorancia. El punto clave es darle crédito al Enviado divino, porque su enaltecimiento en la cruz ya ha ocurrido. En ese sacrificio, se ve claramente su obediencia a Dios. Uno de los grandes retos que nos plantea la revelación de Jesús es revisar nuestra propia conducta y preguntarnos: ¿De dónde somos? Es decir, ¿actuamos buscando agradar a Dios, hacer su voluntad, promover la vida y la libertad de todos, o nos mueven motivos egoístas que frenan el crecimiento de los que nos rodean?
Pensamiento del día.
“Jesús nos llama a crecer y mejorar en nuestra vida espiritual y personal. A no conformarnos con una vida a medias” (Luana Ramos, Colegio Claretiano Lima, Perú).