30 de Junio de 2026
13a Semana Ordinario
Santos Protomártires de Roma (s. I-IV)
Am 3,1-8; 4,11-12: Habla el Señor, ¿quién no profetiza?
Sal 5: «Señor, guíame con tu justicia»
Mt 8,23-27: Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma
Cuando subía Jesús a la barca lo siguieron los discípulos.
24 De pronto se levantó tal tempestad en el lago que las olas cubrían la embarcación, mientras tanto él dormía.
25 Los discípulos se acercaron y lo despertaron diciendo: ¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!
26 Él les dijo: ¡Qué cobardes y hombres de poca fe son ustedes! Se levantó, increpó a los vientos y al lago, y sobrevino una gran calma.
27 Los hombres decían asombrados: ¿Quién es éste, que hasta los vientos y el lago le obedecen?
Comentario
El pueblo de Israel fue descubriendo a lo largo de su historia su vocación: la llamada de Dios para ser germen del Reino para todas las naciones. ¡Qué propuesta tan grande y qué honor para Israel! Sin embargo, no siempre supieron vivirla. En varias ocasiones, no fueron fieles a ese llamado, y Dios con paciencia entrañable, esperaba que, en las catástrofes humanas, reaccionaran y abrazaran la vida justa, digna y fraterna que Él les ofrecía. Ellos no lo lograron del todo, ¿lo lograremos nosotros? A veces, mantenerse firmes en la fe en medio de las tribulaciones es difícil. Pero el Evangelio nos da claves: clamar a Dios, confiando plenamente en su acción. No con miedo, sino con certeza de que Él actuará. Si vivimos con esa confianza, cada día veremos la respuesta a la gran pregunta del Evangelio: ¿Quién es este que tiene poder sobre todo?
Pensamiento del día.
“Alimentemos en la oración la certeza consoladora de que el Señor vela sobre nosotros, que no duerme, sino que nos cuida siempre” (Papa Francisco a los jóvenes de Baréin, 2022).