6 de Octubre de 2026
27a Semana Ordinario
San Bruno (1101)
Gál 1,13-24: Me reveló a su Hijo para que lo anunciara
Sal 139: «Guíame, Señor, por el camino eterno»»
Lc 10,38-42: María escogió la mejor parte
En aquel tiempo, yendo de camino, entró Jesús en un pueblo. Una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa.
39 Tenía una hermana llamada María, la cual, sentada a los pies del Señor, escuchaba sus palabras.
40 Marta, ocupada en los quehaceres de la casa, dijo a Jesús: Maestro, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en los quehaceres? Dile que me ayude.
41 El Señor le respondió: Marta, Marta, te preocupas y te inquietas por muchas cosas,
42 cuando una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y no se la quitarán.
Comentario
En Marta y María, es posible reconocer dos formas de vivir la experiencia de Dios. Marta, preocupada por el servicio, apegada a la ley que solo le permite las labores domésticas y María, inquieta por saber del plan de Dios para sus hijos e hijas, se sienta a escuchar al Maestro. Jesús no desprecia el trabajo de Marta, pero le recuerda que lo esencial es escuchar a Dios y su querer. En un mundo marcado por tantas desigualdades, el testimonio de María es desafiante para quienes no muestran apertura a la novedad del Evangelio. Además, esta enseñanza nos libera de creer que todo depende de nuestro esfuerzo. Si estamos demasiado encerrados en nuestros roles, como Marta, detengámonos para escuchar aquello que Dios quiere y espera, dando verdadero sentido a nuestra vida y vocación.
Pensamiento del día.
“En medio de los afanes de la vida, Jesús nos recuerda que lo más importante es detenernos y escuchar su Palabra; su voz que nos habla en todo lo que acontece” (Joven de la Pastoral Juvenil de Centroamérica).