2a Semana Ordinario
Santa Inés (304)
1Sm 17,32-33.37.40-51: Venció David al filisteo
Sal 144: «Bendito el Señor, mi Roca»
Mc 3,1-6: ¿Qué está permitido en sábado?
Entró Jesús otra vez en la sinagoga, donde había un hombre que tenía la mano paralizada.
2 Los fariseos lo vigilaban para ver si lo curaba en sábado, con intención de acusarlo.
3 Dijo Jesús al hombre de la mano atrofiada: Ponte en medio.
4 Y les preguntó a ellos: ¿Qué está permitido en sábado? ¿Hacer el bien o el mal? ¿Salvar la vida o dar muerte? Ellos callaban.
5 Entonces Jesús los miró indignado, aunque dolorido por la dureza de sus corazones y dijo al hombre: Extiende la mano. El hombre la extendió y la mano quedó curada.
6 Los fariseos salieron inmediatamente y deliberaron con los herodianos cómo acabar con él.
Comentario
El pasaje de hoy nos vuelve a mostrar a Jesús enfrentándose a la rigidez de las normas religiosas del sábado, esta vez dentro de una sinagoga. Allí, se encuentra con un hombre que tiene la mano paralizada, lo que en su tiempo representaba una gran desventaja social y económica, ya que sus manos eran sus herramientas de trabajo. El hecho de que esto ocurra en sábado, día de descanso para los judíos, abre la polémica. Jesús, en medio de todos, coloca al hombre frente a la comunidad y hace una pregunta directa a los fariseos: “¿Qué está permitido en sábado?”. Ante su silencio, Jesús actúa. Marcos destaca la dureza de corazón de los presentes, una actitud que contrasta con la misericordia de Jesús, quien sana al hombre. Este acto no solo muestra el poder de Jesús, sino su prioridad: la persona está por encima de la ley. Jesús nos revela un Dios que pone siempre el amor y la misericordia primero, sobre las normas que, muchas veces, pueden ser frías e insensibles a la realidad humana.
Pensamiento del día.
“Una mirada iluminada por la esperanza también hace que las cosas se vean con una luz diferente” (Papa Francisco a los jóvenes, 2023).