7 de Abril del 2026

En Octava de Pascua

San Juan Bautista de la Salle (1719)

 

Hch 2,36-41: «Bautícense en nombre de Jesús»

Sal 33: La misericordia del Señor llena la tierra     

Jn 20,11-18: «He visto al Señor»

 

María estaba afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro 

12 y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados: uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había estado el cadáver de Jesús. 

13 Le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? María responde: Porque se han llevado a mi señor y no sé dónde lo han puesto. 

14 Al decir esto, se dio media vuelta y vio a Jesús de pie; pero no lo reconoció. 

15 Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, creyendo que era el jardinero, le dijo: Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo. 

16 Jesús le dijo: ¡María! Ella se volvió y le dijo en hebreo: Rabbuni, que significa Maestro. 

17 Le dijo Jesús: Déjame, que todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: Subo a mi Padre, el Padre de ustedes, a mi Dios, el Dios de ustedes. 

18 María Magdalena fue a anunciar a los discípulos: He visto al Señor y me ha dicho esto.

 

Comentario 

El desconsuelo y la tristeza profunda ante la ausencia del cuerpo de un ser querido nos conectan con muchas historias trágicas de desaparecidos, víctimas de la violencia ejercida por parejas, el crimen organizado o incluso el Estado. Encontrar el cuerpo, aunque sin vida, es crucial para dignificar su memoria, algo que ha sido importante en todas las culturas. Muchos siguen llorando y preguntando: “Si tú te lo has llevado, dime dónde lo han puesto, y yo iré a buscarlo”. Estas preguntas se dirigen a los Estados, a los sospechosos, en hospitales y cementerios. Sin embargo, el amor y la indignación hicieron a María, a las Madres de Plaza de Mayo en Argentina, a los familiares de Ayotzinapa, y a tantas familias en el mundo, experimentar la fuerza de la Resurrección.

 

Pensamiento del día.

“A veces solo necesitamos mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de que lo que buscamos ya está presente en nuestras vidas” (Joven del Colegio Claretiano de Trujillo, Perú).