22 de Septiembre de 2026

25a Semana Ordinario

Santos Mauricio y comps. Mártires (302)

 

Prov 21,1-6.10-13: Diversas sentencias

Sal 119: «Guíame, Señor, por la senda de tus mandatos »      

Lc 8,19-21: «Mi madre y mis hermanos, los que cumplen la Palabra»

 

En aquel tiempo se le presentaron a Jesús su madre y sus hermanos, pero no lograban acercarse por el gentío. Le avisaron: Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte. Él les replicó: Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen.

 

Comentario 

Jesús nos enseña que la verdadera familia no se define solo por la sangre, sino por la escucha y puesta en práctica de la Palabra de Dios. Cuando le dicen que su madre y sus hermanos lo buscan, sus palabras no van con todo despreciativo, más bien, buscan el reconocimiento de quienes le siguen más allá de tener un vínculo de cercanía. De esta manera invita a los creyentes de todos los tiempos a considerarse parte de su familia, pero no como un privilegio, sino como un compromiso. Escuchar a Dios y vivir según su Palabra implica decisiones concretas: amar al prójimo, perdonar, ser justos y fieles. Reflexionemos: ¿estamos poniendo en práctica lo que Dios nos pide en su Palabra? Hoy Jesús nos motiva a ampliar las ideas preconcebidas de familia, a madurar el amor, siendo fieles al querer de Dios.

Pensamiento del día.

“Cuando escuchamos y vivimos la palabra de Dios, dejamos de ser solo conocidos; nos volvemos familia, sus verdaderos hermanos” (Ana Rosario, Camila Cordero, Colegio Claret, Rep. Dominicana).