1 de Agosto de 2026
17a Semana Ordinario
San Pedro Faber (1546)
San Alfonso Ma. de Ligorio (1787)
Jer 26,11-16.24: «El Señor me envío a predicar»
Sal 69: «Escúchame, Señor, el día de tu favor»»
Mt 14,1-12: Herodes mandó decapitar a Juan
Por aquel tiempo oyó el tetrarca Herodes la fama de Jesús
2 y dijo a sus servidores: Ése es Juan el Bautista que ha resucitado, y por eso se manifiestan en él poderes milagrosos.
3 Herodes había hecho arrestar a Juan, encadenarlo y meterlo en prisión por instigación de Herodías, esposa de su hermano Felipe.
4 Juan le decía que no le era lícito tenerla.
5 Herodes quería darle muerte, pero le asustaba la gente, que consideraba a Juan como profeta.
6 Llegó el cumpleaños de Herodes y la hija de Herodías bailó en medio de todos. A Herodes le gustó tanto
7 que juró darle lo que pidiera.
8 Ella, inducida por su madre, pidió: Dame aquí, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista.
9 El rey se sintió muy mal; pero, por el juramento y por los convidados, ordenó que se la dieran;
10 y así mandó decapitar a Juan en la prisión.
11 La cabeza fue traída en una bandeja y entregada a la joven; ella se la entregó a su madre.
12 Vinieron sus discípulos, recogieron el cadáver y lo sepultaron; después fueron a contárselo a Jesús.
Comentario
Las vidas de Jesús y Juan el Bautista están profundamente entrelazadas en vida y muerte. Ambos sufrieron por su predicación profética, enfrentaron persecuciones y murieron a manos de autoridades religiosas. Juan fue condenado por un rey supersticioso y neurótico, temeroso de las maravillas que Jesús realizaba y temiendo que Juan pudiera ser una encarnación de Jesús. A pesar de las supersticiones, este tipo de religión no impidió la condena de los profetas. El verdadero profeta no se deja intimidar por el peligro. Juan denunció la inmoralidad de Herodes, y Herodías, una mujer corrupta y vengativa, exigió su muerte. Jesús, que había llamado “zorro” a Herodes (Lc 13,31), no temió enfrentarse a él. Los discípulos informaron a Jesús sobre la muerte de Juan, y Él se alejó del territorio hasta que llegara su hora. ¿Te inspira la valentía y el gozo del Bautista para vivir el Evangelio? ¿Te motivan los profetas actuales a denunciar las injusticias y vivir con coraje?
Pensamiento del día.
“No deberíamos ceder ante lo que la gente pide si sabemos, en el fondo, que es injusto” (Mauricio Beroíza, Inst. Claret Temuco, Chile).