11 de Septiembre de 2026

23a Semana Ordinario

Santos Mártires Carmelitas (1792)

 

1Cor 9,16-19.22b-27: Me he hecho todo a todos, para ganar, como sea, a algunos

Sal 84: «¡Qué deseables son tus moradas, Señor!»»       

Lc 6,39-42: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?

 

En aquel tiempo, ponía Jesús a sus discípulos esta comparación: ¿Podrá un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en un hoyo? 

40 El discípulo no es más que el maestro; cuando haya sido instruido, será como su maestro. 

41 ¿Por qué te fijas en la pelusa que está en el ojo de tu hermano y no miras la viga que hay en el tuyo? 

42 ¿Cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacarte la pelusa de tu ojo, cuando no ves la viga del tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu ojo y entonces podrás ver claramente para sacar la pelusa del ojo de tu hermano.

 

Comentario 

Nuestra sociedad ha puesto en el centro la imagen: la apariencia, las tendencias, los “me gusta”, reduciendo la vida a una colección de espectáculos. Así, el estilo de vida consumista transforma las experiencias y los recuerdos en algo que debe mostrarse, ser aprobado, comentado o criticado. Este valor desmedido de la imagen crea un mundo falso, donde podemos aparentar lo que no somos y aceptar la apariencia de los demás. Es un espacio imaginario, un mundo postizo donde el mentiroso se engaña a sí mismo. Jesús denuncia este comportamiento hipócrita, que presume de perfección y, a menudo, destruye la integridad de otros. Seguir a Jesús requiere una personalidad genuina, capaz de discernir su existencia y fe con madurez, siendo auténtico con los demás y consigo mismo.

Pensamiento del día.

“Priorizar nuestro bienestar y crecimiento personal, nos permite crecer en oportunidades de ayudar al prójimo” (Luisina Fedele, Colegio Claret, Bahía Blanca, Argentina).