8 de Enero del 2026

Después de Epifanía   

San Raimundo de Peñafort (1275)

 

1Jn 4,19–5,4: Quien ama a Dios, ame también a su hermano

Sal 72: «Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra»   

Lc 4,14-22: Hoy se cumple esta Escritura

Impulsado por el Espíritu, Jesús volvió a Galilea, y su fama se extendió por toda la región. 

15 Enseñaba en sus sinagogas, y era respetado por todos. 

16 Fue a Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre entró un sábado en la sinagoga y se puso en pie para hacer la lectura. 

17 Le entregaron el libro del profeta Isaías. Lo abrió y encontró el texto que dice: 

18 ‘El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido para que dé la Buena Noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos, 

19 para proclamar el año de gracia del Señor’. 

20 Lo cerró, se lo entregó al ayudante y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. 

21 Él empezó diciéndoles: Hoy, en presencia de ustedes, se ha cumplido este pasaje de la Escritura. 

22 Todos lo aprobaban, y estaban admirados por aquellas palabras de gracia que salían de su boca.

Comentario 

En el evangelio leemos la primera parte del “sermón programático” de Jesús en Nazaret, donde presenta su misión. Este mensaje resalta la Buena Nueva que trae y la alegría del pueblo al recibirlo. Todos desean escuchar noticias que traigan alivio, esperanza y salvación, y Jesús responde a esa necesidad. Como seguidores de Cristo, también estamos llamados a compartir este mensaje de liberación y salvación. La Buena Nueva significa liberación de cualquier forma de opresión causada por el pecado. En un mundo lleno de competencia y distracciones que nos esclavizan, Jesús nos ofrece una liberación auténtica. Él nos da una felicidad verdadera, una paz que no depende de logros materiales ni de las complicadas decisiones de la vida diaria. La misión de Jesús nos invita a vivir y anunciar esta libertad que da sentido y plenitud a nuestra vida.

 

Pensamiento del día.

“Tenemos que atrevernos a ser distintos, a mostrar otros sueños que este mundo no ofrece, a testimoniar la belleza de la generosidad, del servicio, de la pureza, de la fortaleza, del perdón, de la fidelidad a la propia vocación” (ChV 36).