14 de Septiembre de 2026
24a Semana Ordinario
Exaltación de la Santa Cruz (en algunos países)
Núm 21,4-9: Los mordidos por serpiente sanarán
Sal 78: «No olviden las acciones del Señor»
Flp 2,6-11: Dios lo levantó sobre todo»
Jn 3,13-17: El Hijo del Hombre será elevado
En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo: Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo: el Hijo del Hombre.
14 Como Moisés en el desierto levantó la serpiente, así ha de ser levantado el Hijo del Hombre,
15 para que quien crea en él tenga vida eterna.
16 Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que quien crea en él no muera, sino tenga vida eterna.
17 Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por medio de él.
Comentario
Hoy celebramos la exaltación de la santa Cruz, fiesta en la que contemplamos el amor liberador de Jesús y su propuesta de vida, que contrasta con los valores de la cultura del descarte y la productividad. San Juan Pablo II decía que en la cruz se “muere para vivir; para vivir en Dios y con Dios, para vivir en la verdad, en la libertad y en el amor, para vivir eternamente.” Estas palabras capturan el mensaje del Evangelio: el amor de Dios es radical, da vida en abundancia y se basa en la entrega y la fidelidad a la verdad. Para nosotros, “morir para vivir” suena contradictorio; estamos acostumbrados a vivir para adquirir, acaparar y recibir. Pero en la lógica de Dios, vivir de verdad es entregarse, es dar. Preguntémonos: ¿Nuestra fe se fundamenta en el servicio y el amor a los más necesitados?
Pensamiento del día.
“Ni Dios, ni Jesús vinieron a condenar. ¿Y nosotros? ¿Por qué seguimos condenando a tantos?” (Mateo Quintana, Colegio Claret, Bahía Blanca, Argentina).