12 de Octubre de 2026

28a Semana Ordinario

Nuestra Sra. de Aparecida Nuestra Sra. del Pilar

 

Gál 4,22-24.26-27.31–5,1: Somos hijos de la mujer libre

Sal 113: «Bendito sea el nombre del Señor por siempre»»     

Lc 11,29-32: No se le dará más signo que el de Jonás

 

En aquel tiempo la multitud se aglomeraba y Jesús se puso a decirles: Esta generación es malvada: reclama una señal, y no se le concederá más señal que la de Jonás. 

30 Como Jonás fue una señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del Hombre para esta generación. 

31 El día del juicio la reina del sur se alzará contra esta generación y la condenará; porque ella vino del extremo de la tierra para escuchar el saber de Salomón, y aquí hay alguien mayor que Salomón. 

32 El día del juicio los ninivitas se alzarán contra esta generación y la condenarán; porque ellos se arrepintieron por la predicación de Jonás, y aquí hay alguien mayor que Jonás.

 

Comentario 

Jesús reprocha a la gente que pide señales, llamándolos “generación perversa”. Les recuerda que ya tienen la mayor señal: su propia presencia, como Jonás fue signo para Nínive. Este pasaje nos desafía a no esperar señales espectaculares de la existencia de Dios, sino a reconocerlo en lo cotidiano y en los signos de los tiempos. El mensaje de Jesús nos invita a la conversión del corazón, como los ninivitas que escucharon a Jonás y cambiaron su camino. Hoy, este cambio implica abrir los ojos a las injusticias, abandonar la indiferencia y comprometernos con la construcción de un mundo más justo. La verdadera señal no está en lo extraordinario, sino en nuestra capacidad de responder al llamado de Dios, generando cambios significativos en nuestra manera de relacionarnos y de cuidar de la vida. Tu tiempo, nuestro tiempo, es ahora.

 

Pensamiento del día.

“La fe empieza con confianza: cree en la Palabra, y todo lo demás irá tomando forma” (Delfina Luque, Escuela Padre Claret, Rosario, Argentina)