29 de Enero del 2026

3a Semana Ordinario 

San Pedro Nolasco (1258) 

 

2Sm 7,18-19.24-29: ¿Quién soy yo, mi Señor, y qué es mi familia?

Sal 132: «El Señor Dios le dará el trono de David, su padre»    

Mc 4,21-25: Quien tenga oídos para escuchar, que escuche.

Jesús les decía: ¿Se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón o debajo de la cama? ¿No se coloca en el candelero? 

22 Nada hay oculto que no se descubra, nada encubierto que no se divulgue. 

23 El que tenga oídos para oír que escuche. 

24 Les decía también: Tengan cuidado con lo que oyen: la medida con que midan la usarán con ustedes, y aún más. 

25 Porque al que tiene se le dará; pero al que no tiene se le quitará aun lo que tiene.

Comentario 

El evangelio de Marcos nos presenta hoy varias orientaciones de Jesús que son claves para nuestro camino de fe. La primera trata sobre la luz: ¿cómo nos posicionamos frente a ella? Nos ubicamos de cara a la luz para que ilumine nuestro rostro y el camino que debemos seguir. No debemos huir de la luz ni esconderla bajo la cama. En esa misma línea, Jesús nos advierte que no podemos actuar en secreto. Seguir al Señor debe ser visible y coherente. La tercera orientación nos alerta sobre lo que oímos, y deja claro que la medida que usemos con los demás será la misma que usarán con nosotros. Finalmente, Jesús nos invita a oír: “El que tenga oídos, que escuche”. Esta es una llamada implícita al silencio, ya que solo podemos escuchar si aprendemos a callar. Estas recomendaciones nos invitan a reflexionar: ¿Cómo vivimos el silencio? ¿Cómo nos posicionamos frente a la luz? ¿Estamos escuchando con atención lo que Dios quiere decirnos en nuestro día a día?  

Pensamiento del día.

“La chispa que se ha encendido en ustedes, cuídenla, pero al mismo tiempo dónenla: se darán cuenta de que crecerá” (Papa Francisco a los jóvenes, 2023).