20 de Junio de 2026
11a Semana Ordinario
San Silverio (537)
2Cr 24,17-25: Zacarías, a quien mataste entre el templo y el altar
Sal 89: «Le mantendré eternamente mi favor»
Mt 6,24-34: «No se agobien por el mañana»
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Nadie puede estar al servicio de dos señores, pues u odia a uno y ama al otro o apreciará a uno y despreciará al otro. No pueden estar al servicio de Dios y del dinero.
25 Por eso les digo que no anden angustiados por la comida y la bebida para conservar la vida o por la ropa para cubrir el cuerpo. ¿No vale más la vida que el sustento?, ¿el cuerpo más que la ropa?
26 Miren las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni recogen en graneros, y sin embargo, el Padre del cielo las alimenta. ¿No valen ustedes más que ellas?
27 ¿Quién de ustedes puede, por mucho que se inquiete, prolongar un poco su vida?
28 ¿Por qué se angustian por la vestimenta? Miren cómo crecen los lirios silvestres, sin trabajar ni hilar.
29 Les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos.
30 Pues si a la hierba del campo, que hoy crece y mañana la echan al horno, Dios la viste así, ¿no los vestirá mejor a ustedes, hombres de poca fe.
31 En conclusión, no se angustien pensando: ¿qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿con qué nos vestiremos?
32 Todo eso buscan ansiosamente los paganos. Pues el Padre del cielo sabe que ustedes tienen necesidad de todo aquello.
33 Busquen primero el reino de Dios y su justicia, y lo demás lo recibirán por añadidura.
34 Por eso, no se preocupen del mañana, que el mañana se ocupará de sí. A cada día le basta su problema.
Comentario
Jesús nos invita a reflexionar sobre dónde está nuestro corazón, recordándonos que solo Dios ofrece verdadera libertad. Los ídolos del mundo —dinero, poder, seguridad material— nos esclavizan y nos dejan vacíos. En cambio, confiar en Dios, que cuida de las aves del cielo y los lirios del campo, nos libera de la ansiedad y la desesperanza. La ansiedad, ese “exceso de futuro”, y la depresión, el “exceso de pasado”, son cargas que nos aprisionan. Jesús nos llama a vivir el presente con confianza en el Padre, quien conoce nuestras necesidades. Si buscamos primero su Reino, todo lo necesario nos será dado. Vivir desde Dios es vivir en libertad, dejando que el amor, la paz y la justicia guíen nuestras acciones. ¿Te atreves a soltar tus preocupaciones y confiar en Él?
Pensamiento del día.
“Las metas, las conquistas y los éxitos a lo largo del camino, si se quedan sólo en el ámbito material, después de un primer momento de satisfacción nos dejan aún sedientos, deseosos de un sentido más profundo” (Papa Francisco a los jóvenes, 2024).