3 de Junio de 2026

9a Semana Ordinario

San Carlos Lwanga y compañeros (1886)

 

2Tim 1,1-3.6-12: Aviva el fuego de la gracias de Dios que recibiste

Sal 123: «A ti, Señor, levanto mis ojos»          

Mc 12,13-17: Lo que es del César para el César y lo de Dios para Dios

 

Se acercaron unos saduceos –que niegan la resurrección– y le dijeron a Jesús: 

19 Maestro, Moisés nos dejó escrito que cuando uno muera sin hijos, su hermano se case con la viuda para dar descendencia al hermano difunto. 

20 Eran siete hermanos: el primero se casó y murió sin descendencia; 

21 el segundo tomó a la viuda y murió sin descendencia; lo mismo el tercero. 

22 Ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos murió la mujer. 

23 En la resurrección, cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete estuvieron casados con ella. 

24 Jesús les respondió: ¿No están equivocados por esto, por no conocer la Escritura ni el poder de Dios? 

25 Cuando resuciten de entre los muertos, los hombres y las mujeres no se casarán, sino que serán como ángeles en el cielo. 

26 Y a propósito de que los muertos resucitarán, ¿no han leído en el libro de Moisés el episodio de la zarza? Dios le dice: ‘Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob’. 

27 No es un Dios de muertos, sino de vivos. Ustedes están muy equivocados. 

 

Comentario 

En este pasaje, los saduceos intentan ridiculizar la creencia en la resurrección usando un ejemplo sobre el matrimonio. Jesús aprovecha para enseñar una verdad más profunda: en la resurrección, las relaciones humanas, como el matrimonio, tendrán un sentido diferente, porque la vida futura será completamente transformada. En esa existencia, no habrá muerte ni necesidad de perpetuar la vida. A menudo, nos preocupamos por cómo será la vida eterna. Jesús nos enseña que la resurrección no es una simple extensión de esta vida, sino una vida nueva, plena, en comunión total con Dios. Nos recuerda que la vida en Dios supera todas nuestras expectativas y que la resurrección es un don que trasciende las limitaciones del mundo. Esta enseñanza nos invita a vivir el presente con esperanza, preguntándonos: ¿estamos dispuestos a vivir con amor y justicia ahora, como preparación para esa vida plena en comunión con Dios?

 

Pensamiento del día.

“Dios nos muestra el camino hacia la vida compartida, lejos del egoísmo y de leyes injustas” (Víctor Veliz, 14 años, Colegio Parroquial de Andacollo, Chile).