4 de Noviembre de 2026

31a Semana Ordinario

San Carlos Borromeo (1584)

 

Flp 2,12-18: Dios es quien activa el querer

Sal 27: «El Señor es mi luz y mi salvación»

Lc 14,25-33: «Carga con tu cruz y sígueme»

 

En aquel tiempo, una gran multitud seguía a Jesús. Él se volvió y les dijo: 

26 Si alguien viene a mí y no me ama más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo. 

27 Quien no carga con su cruz y me sigue no puede ser mi discípulo. 

28 Si uno de ustedes pretende construir una torre, ¿no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? 

29 No suceda que, habiendo echado los cimientos y no pudiendo completarla, todos los que miren se pongan a burlarse de él 

30 diciendo: Éste empezó a construir y no puede concluir. 

31 Si un rey va a enfrentarse en batalla contra otro, ¿no se sienta primero a deliberar si podrá resistir con diez mil al que viene a atacarlo con veinte mil? 

32 Si no puede, cuando el otro todavía está lejos, le envía una delegación a pedir la paz. 

33 Lo mismo cualquiera de ustedes: Quien no renuncie a sus bienes no puede ser mi discípulo.

 

Comentario 

El evangelio de Lucas nos deja claro que no hay salvación sin hacerse discípulo de Jesús, aceptando sus exigencias. Ser su seguidor implica tomar decisiones radicales, incluso dolorosas, como posponer los valores humanos y poner a Jesús en el centro, hasta el punto de estar dispuestos a dar la vida por Él. Cargar la cruz no es opcional, es una condición básica del discipulado: sin cruz, no hay seguimiento. Lucas destaca que este llamado tiene una radicalidad profunda: aceptar dificultades, renunciar al egoísmo y estar dispuestos a enfrentar persecuciones por la fe. Este compromiso no es cosa de un momento de emoción o entusiasmo; es una entrega diaria, constante, como lo vivieron los primeros cristianos. Hoy, Jesús nos sigue invitando a vivir esta radicalidad. Preguntémonos: ¿estamos dispuestos a cargar nuestra cruz cada día? ¿Cómo estamos viviendo este llamado a seguirlo de manera fiel y total? 

Pensamiento del día.

“Seguir a Jesús requiere comprometerse de corazón, sin mirar atrás ni poner nada por encima de Él” (Joven de la Pastoral Juvenil de Centroamérica).