13 de Enero del 2026

1a Semana Ordinario 

San Hilario (307)

 

1Sm 1,9-20: El Señor se acordó de Ana, y dio a luz a Samuel.

Interleccional 1Sm 2: Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador.   

Mc 1,21-28: ¿Qué tienes que ver con nosotros, Jesús?

Llegaron a Cafarnaún y el sábado siguiente entró Jesús en la sinagoga a enseñar. 

22 La gente se asombraba de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad, no como los letrados. 

23 En aquella sinagoga había un hombre poseído por un espíritu inmundo, 

24 que gritó: ¿Qué tienes que ver con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Consagrado por Dios. 

25 Jesús lo increpó: Calla y sal de él. 

26 El espíritu inmundo lo sacudió, dio un fuerte grito y salió de él. 

27 Todos se llenaron de estupor y se preguntaban: ¿Qué significa esto? Es una enseñanza nueva, con autoridad. Hasta a los espíritus inmundos les da órdenes y le obedecen. 

28 Su fama se divulgó rápidamente por todas partes, en toda la región de Galilea.

 

Comentario 

La sinagoga es el lugar de culto en la tradición judía, y el sábado es su día de reposo, dos pilares importantes de la tradición. Jesús entra a enseñar, pero algo sorprendente sucede: en ese lugar sagrado hay un endemoniado, una manifestación del mal entre los presentes. El hombre poseído reacciona de inmediato a la presencia y a las palabras de Jesús, quien enseña con una autoridad única, como señala Marcos. La gente se asombra, no solo por lo que Jesús hace con el endemoniado, sino por la fuerza y claridad de su mensaje. Lo realmente impactante de Jesús es su palabra, la manera en que se relaciona con las personas y transmite la presencia compasiva de Dios. Esa combinación de cercanía y poder divino es lo que hace atrayente la Buena Noticia de Jesús, ahuyentando el mal que debilita la vida personal y comunitaria. 

Pensamiento del día.

“Jesús se hace presente en esas cruces de los jóvenes, para ofrecerles su amistad, su alivio, su compañía sanadora” (ChV 83).