25 de Marzo del 2026
5ª Semana de Cuaresma
ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR
Is 7,10-14; 8,10: Miren: la virgen está encinta
Sal 40: «Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad»
Heb 10,4-10: Está escrito: “Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad”
Lc 1,26-38: Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo
El sexto mes envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret,
27 a una virgen prometida a un hombre llamado José, de la familia de David; la virgen se llamaba María.
28 Entró el ángel a donde estaba ella y le dijo: Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.
29 Al oírlo, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué clase de saludo era aquél.
30 El ángel le dijo: No temas, María, que gozas del favor de Dios.
31 Mira, concebirás y darás a luz un hijo, a quien llamarás Jesús.
32 Será grande, llevará el título de Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre,
33 para que reine sobre la Casa de Jacob por siempre y su reino no tenga fin.
34 María respondió al ángel: ¿Cómo sucederá eso si no convivo con un hombre?
35 El ángel le respondió: El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el consagrado que nazca llevará el título de Hijo de Dios.
36 Mira, también tu pariente Isabel ha concebido en su vejez, y la que se consideraba estéril está ya de seis meses.
37 Pues nada es imposible para Dios.
38 Respondió María: Yo soy la esclava del Señor: que se cumpla en mí tu palabra. El ángel la dejó y se fue.
Comentario
En la fiesta de la Anunciación, se recuerda la visita del ángel Gabriel a María de Nazaret, para anunciarle que será la madre del Mesías, el hijo de Dios. El nombre de Gabriel significa fuerza o “varón de Dios”. Los anuncios del nacimiento de héroes son comunes en la Biblia; basta pensar en Sansón, Emmanuel o Juan Bautista, cuyo anuncio también aparece en el evangelio. Este mensaje le cambió la vida a María, una joven sorprendida por el saludo angelical, aunque pronto encuentra paz al escuchar las señales que confirman el mensaje. Más allá de las reflexiones mariológicas o cristológicas que este relato pueda suscitar, enfoquémonos en un aspecto social. Los embarazos adolescentes, como el de María, traen consigo muchos desafíos personales y familiares que hoy deberíamos poder evitar. ¿Qué tipo de apoyo ofrecemos, desde educación sexual preventiva hasta oportunidades de estudio y trabajo a las embarazadas adolescentes? Es momento de actuar a su favor.
Pensamiento del día.
“«He aquí la sierva del Señor» engloba un bello mensaje, la aceptación del plan de Dios para nosotros, incluso cuando no lo comprendemos” (Guadalupe Toulier, Colegio Claretiano Lima, Perú).