15 de Agosto de 2026

19a Semana Ordinario


Asunción de la Virgen María

 

Ap 11,19a; 12,1.3-6a.10: «Vi una mujer vestida del sol»

Sal 44: «De pie, a tu derecha, está la reina»

1 Cor 15,20-27a: Primero Cristo como primicia»       

Lc 1,39-56: “El Poderoso ha hecho obras grandes por mí”

 

En aquel tiempo María se levantó y se dirigió apresuradamente a la serranía, a un pueblo de Judea. 

40 Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. 

41 Cuando Isabel oyó el saludo de María, la criatura dio un salto en su vientre; Isabel, llena de Espíritu Santo, 

42 exclamó con voz fuerte: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. 

43 ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? 

44 Mira, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura dio un salto de gozo en mi vientre. 

45 ¡Dichosa tú que creíste! Porque se cumplirá lo que el Señor te anunció. 

46 María dijo: Mi alma canta la grandeza del Señor, 

47 mi espíritu festeja a Dios mi salvador, 

48 porque se ha fijado en la humillación de su esclava y en adelante me felicitarán todas las generaciones. 

49 Porque el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí, su nombre es santo. 

50 Su misericordia con sus fieles se extiende de generación en generación. 

51 Despliega la fuerza de su brazo, dispersa a los soberbios en sus planes, 

52 derriba del trono a los poderosos y eleva a los humildes, 

53 colma de bienes a los hambrientos y despide vacíos a los ricos. 

54 Socorre a Israel, su siervo, recordando la lealtad, 

55 prometida a nuestros antepasados, en favor de Abrahán y su descendencia para siempre. 

56 María se quedó con ella tres meses y después se volvió a casa.

 

Comentario 

Cada fiesta mariana llena de gozo al pueblo de Dios, que encuentra en María una madre y modelo de fe. La Asunción de María simboliza la victoria de la vida sobre los males del mundo. En el Apocalipsis, con imágenes simbólicas, vemos a María en la batalla entre la vida y la muerte. San Pablo, en su carta a los Corintios, presenta a Jesús como la primera victoria de la vida sobre la muerte. Por su parte, el Magníficat de María, narrado por Lucas, celebra la justicia de Dios, que exalta a los humildes y derriba a los poderosos. María es elegida para colaborar en la resurrección de su Hijo, abriendo camino a la vida plena para todos los creyentes. Como Asunta al cielo, María nos invita a ser parte de esta lucha por la vida. Su ejemplo nos impulsa a vivir la fe con compromiso, defendiendo la vida y anunciando la victoria de la resurrección. ¿El amor a María te anima a ser testigo de esta esperanza?

 

Pensamiento del día.

“Sintámonos interpelados, como María, por la Buena Noticia de Dios, dispuestos a decir ‘sí’ a su voluntad con fe y humildad” (Sebastián Ceballos, Inst. Claret Temuco, Chile).