27 de Mayo del 2026
8a Semana Ordinario
San Agustín de Canterbury (605)
1Pe 1,18-25: Los rescataron a precio de sangre de Cristo
Sal 147: «Glorifica al Señor, Jerusalén»
Mc 10,32-45: El Hijo del hombre va a ser entregado
En aquel tiempo los discípulos iban de camino, subiendo hacia Jerusalén. Jesús se les adelantó, ellos estaban sorprendidos y los que le seguían iban con miedo. Él reunió otra vez a los Doce y se puso a anunciarles lo que le iba a suceder:
33 Miren, estamos subiendo a Jerusalén: el Hijo del Hombre será entregado a los sumos sacerdotes y los letrados, lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos,
34 que se burlarán de él, le escupirán, lo azotarán y le darán muerte, y luego de tres días resucitará.
35 Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir.
36 Les preguntó: ¿Qué quieren de mí?
37 Le respondieron: Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda.
38 Jesús replicó: No saben lo que piden. ¿Son capaces de beber la copa que yo he de beber o recibir el bautismo que yo voy a recibir?
39 Ellos respondieron: Podemos. Jesús les dijo: La copa que yo voy a beber también la beberán ustedes, el bautismo que yo voy a recibir también lo recibirán ustedes;
40 pero sentarse a mi derecha y a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que es para quienes está reservado
41Cuando los otros lo oyeron, se enojaron con Santiago y Juan.
42 Pero Jesús los llamó y les dijo: Saben que entre los paganos los que son tenidos por gobernantes dominan a las naciones como si fueran sus dueños y los poderosos imponen su autoridad.
43 No será así entre ustedes; más bien, quien entre ustedes quiera llegar a ser grande que se haga servidor de los demás;
44 y quien quiera ser el primero que se haga sirviente de todos.
45 Porque el Hijo del Hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.
Comentario
El texto de hoy revela el corto circuito que muchas veces vivimos en nuestra relación con Dios. Mientras Jesús anuncia las consecuencias de su fidelidad al proyecto de fraternidad y justicia, los discípulos sueñan con grandezas y cosas mundanas. A menudo, buscamos que nuestra experiencia con Dios sea fácil, que evite las contradicciones de la vida y nos favorezca individualmente. Sin embargo, Jesús enseña que seguirlo implica asumir esas contradicciones, no como una aceptación pasiva del sufrimiento, sino viviéndolas desde la perspectiva de Dios, con fidelidad a un proyecto mayor. Jesús muestra que el verdadero camino para todo cristiano es el servicio y la relación fraterna, dejando atrás nuestros narcisismos y ambiciones. Este Evangelio nos desafía a salir de nuestra comodidad y nos invita a una transformación profunda. ¿Estoy dispuesto a dejar mis ambiciones personales para seguir el camino de servicio y amor que Jesús nos muestra?
Pensamiento del día.
“El mundo necesita su generosidad, alegría y deseo de construir un mundo diferente, impregnado de los valores de fraternidad, paz y reconciliación” (Papa Francisco a los jóvenes, 2022).