8 de Noviembre de 2026
31a Semana Ordinario
Santa Isabel de la Trinidad (1906)
Sabiduría 6,12-16: Encuentran la sabiduría los que la buscan
Salmo 63: «Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío»
1 Tesalonicenses 4,13-17: A los que han muerto en Jesús, Dios los llevará con él»
Mateo 25,1-13: Llega el esposo; salgan a recibirlo
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: El reino de los cielos será como diez muchachas que salieron con sus lámparas a recibir al novio.
2 Cinco eran necias y cinco prudentes.
3 Las necias tomaron sus lámparas pero no llevaron aceite.
4 Las prudentes llevaban frascos de aceite con sus lámparas.
5 Como el novio tardaba, les entró el sueño y se durmieron.
6 A media noche se oyó un clamor: ¡Aquí está el novio; salgan a recibirlo!
7 Todas las muchachas se despertaron y se pusieron a preparar sus lámparas.
8 Las necias pidieron a las prudentes: ¿Pueden darnos un poco de aceite?, porque se nos apagan las lámparas.
9 Contestaron las prudentes: No, porque seguramente no alcanzará para todas; es mejor que vayan a comprarlo a la tienda.
10 Mientras iban a comprarlo, llegó el novio. Las que estaban preparadas entraron con él en la sala de bodas y la puerta se cerró.
11 Más tarde llegaron las otras muchachas diciendo: Señor, Señor, ábrenos.
12 Él respondió: Les aseguro que no las conozco.
13 Por tanto, estén atentos, porque no conocen ni el día ni la hora.
Comentario
La búsqueda de la sabiduría ha sido una constante en diferentes tradiciones espirituales. Aunque existen muchas formas de acercarse al mundo espiritual, no todas nos conducen a la verdadera sabiduría. El salmista nos invita a desearla y buscarla, pues en ella encontramos el camino hacia la perfección espiritual. Hoy, esa invitación se repite: salgamos a buscar la sabiduría, porque ella también saldrá a nuestro encuentro.
En la segunda lectura, se nos llama a vivir con esperanza. La muerte de quienes creen en Jesús no es el final. Habrá un momento en que todos nos reuniremos en el reino del Señor. Este será el día en que Cristo pondrá fin a la historia humana, y todo el que haya creído en Él, vivo o muerto, alcanzará la salvación.
En la parábola de las diez jóvenes, lo que destaca no es tanto el gesto egoísta de no compartir el aceite, sino la lección de estar preparados. En su origen, esta parábola no hablaba de la venida de Cristo, sino de la llegada del reino de Dios. El reino se compara con una fiesta de bodas, un evento lleno de alegría. No poder participar de esta fiesta es una gran pérdida.
Jesús usó esta imagen para advertirnos de la importancia de no dejar pasar la oportunidad de entrar al reino. La lección es clara: debemos vivir con una esperanza activa, vigilantes y preparados, sin caer en el adormecimiento o el descuido. Aceptar el reino de Dios implica vivir con sabiduría y esperanza, confiando en que el Dios que resucitó a Jesús también nos resucitará a nosotros.
Pensamiento del día.
“No debemos confiarnos; debemos alimentar constantemente el fuego de nuestras lámparas con caridad, para que sigan brillando y nos guíen siempre en el camino” (Adriana González, Cdad. Jóvenes, parroquia San Juan Bautista, Paraguay).