13 de Agosto de 2026

19a Semana Ordinario


Santos Hipólito y Ponciano (235)
Mártires Claretianos de Barbastro (1936)

 

Ez 12,1-12: «Emigra a la luz del día, a la vista de todos»

Sal 78: «No olviden las acciones de Dios»»       

Mt 18,21–19,1: «Perdona hasta setenta veces siete»

 

Pedro preguntó al Señor: Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces? 

22 Le contestó Jesús: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. 

23 Por eso el reino de los cielos se parece a un rey decidió ajustar cuentas con sus sirvientes. 

24 Ni bien comenzó, le presentaron uno que le adeudaba diez mil monedas de oro. 

25 Como no tenía con qué pagar, mandó el rey que vendieran a su mujer, sus hijos y todas sus posesiones para pagar la deuda. 

26 El sirviente se arrodilló ante él suplicándole: ¡Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré! 

27 Compadecido de aquel sirviente, el rey lo dejó ir y le perdonó la deuda. 

28 Al salir, aquel sirviente tropezó con un compañero que le debía cien monedas. Lo agarró del cuello y mientras lo ahogaba le decía: ¡Págame lo que me debes! 

29 Cayendo a sus pies, el compañero le suplicaba: ¡Ten paciencia conmigo y te lo pagaré! 

30 Pero el otro se negó y lo hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda. 

31 Al ver lo sucedido, los otros sirvientes se sintieron muy mal y fueron a contarle al rey todo lo sucedido. 

32 Entonces el rey lo llamó y le dijo: ¡Sirviente malvado, toda aquella deuda te la perdoné porque me lo suplicaste! 

33 ¿No tenías tú que tener compasión de tu compañero como yo la tuve de ti? 

34 E indignado, el rey lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. 

35 Así los tratará mi Padre del cielo si no perdonan de corazón a sus hermanos. 

19.1 Cuando Jesús terminó este discurso, se trasladó de Galilea a Judea, al otro lado del Jordán.

 

Comentario 

Las parábolas de Jesús no solo nos presentan la novedad de lo que Dios quiere para el mundo, sino que también muestran el lado oscuro de la violencia que los humanos hemos creado: el anti-reino. En estas historias, vemos deudas injustas, leyes de venganza, castigos por cobrar lo que nos deben y deseos de revancha. Pero Jesús nos invita a un camino diferente: el “reino de Dios”, donde se refleja la humanidad de Dios. Desde el Sermón de la Montaña, nos llama a amar a nuestros enemigos y a perdonar siempre, no solo una vez, sino “setenta veces siete”, es decir, para siempre. Seguir a Jesús implica ser instrumentos de reconciliación y perdón, llenando el corazón de amor hacia los enemigos. Nos desafía a construir paz en nuestras familias, comunidades y hasta en los parlamentos. Esta idea es tan importante que Jesús la incluyó en el Padre Nuestro. ¿Te anima este mensaje del Evangelio a perdonar y vivir en paz?

 

Pensamiento del día.

“Seamos misericordiosos y compasivos, reflejando el amor y la bondad que Dios nos muestra cada día” (Ignacia Araya, Inst. Claret Temuco, Chile).