8 de Septiembre de 2026
23a Semana Ordinario
Natividad de María
Miq 5,1-4a: Aquella que debe dar a luz tendrá su hijo
al 13: «Desbordo de gozo con el Señor»
Mt 1,1-16.18-23: La Virgen dará a luz a un hijo
Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán:
2 Abrahán engendró a Isaac; Isaac engendró a Jacob; Jacob engendró a Judá y a sus hermanos
16 Jacob engendró a José, esposo de María, de la que nació Jesús, llamado el Mesías.
18 El nacimiento de Jesús, Mesías, sucedió así: su madre, María, estaba comprometida con José, y antes del matrimonio, quedó embarazada por obra del Espíritu Santo.
19 José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, pensó abandonarla en secreto.
20 Ya lo tenía decidido, cuando un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María como esposa tuya, pues la criatura que espera es obra del Espíritu Santo.
21 Dará a luz un hijo, a quien llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
22 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por medio del profeta:
23 Mira, la virgen está embarazada, dará a luz a un hijo que se llamará Emanuel, que significa Dios con nosotros.
Comentario
Uno de los mayores tesoros de una comunidad y una familia es conocer y preservar sus raíces, pues así mantiene viva la memoria de sus antepasados y dignifica su identidad y tradiciones. Mateo sigue esta práctica al conectar a Jesús con un pueblo y una familia concreta, compuesta por personas reales con historias de éxito y fracaso, de dolor y esperanza, que reflejan la vida humana. En esta sociedad donde solo lo nuevo parece valioso, se nos impulsa a olvidar el pasado. Esto desarraiga a las comunidades y debilita su identidad, dejándolas vulnerables a promesas vacías. Que al recordar la genealogía de Jesús, nos comprometamos a cuidar la memoria colectiva, fortaleciendo el diálogo y las relaciones entre generaciones, para construir una sociedad con raíces y transformadora.
Pensamiento del día.
“Todo pasa por algo, y el tiempo de Dios sabe poner cada cosa en su lugar” (Abril Nardi Orozco, Colegio Claret, Bahía Blanca, Argentina).