22 de Agosto de 2026
20a Semana Ordinario
Santa María, Reina
Ez 43,1-7a: La gloria del Señor entró en el templo
Sal 85: «La gloria del Señor habitará en nuestra tierra»»
Mt 23,1-12: «No hacen lo que dicen»
En aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos: En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras, porque dicen una cosa y hacen otra. Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar y los echan sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con el dedo los quieren mover. Todo lo hacen para que los vea la gente. Ensanchan las filacterias y las franjas del manto; les agrada ocupar los primeros lugares en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; les gusta que los saluden en las plazas y que la gente los llame 'maestros'. Ustedes, en cambio, no dejen que los llamen 'maestros', porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A ningún hombre sobre la tierra lo llamen 'padre', porque el Padre de ustedes es sólo el Padre celestial. No se dejen llamar 'guías', porque el guía de ustedes es solamente Cristo. Que el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido.
Comentario
Nadie como Jesús vivió con total coherencia entre sus palabras y acciones. Desde su nacimiento hasta la cruz, nos mostró lo que significa ser verdaderamente humano. Criticó a los religiosos de su tiempo por separar lo que decían de lo que hacían: amaban los títulos, los saludos y las apariencias. Esa crítica sigue siendo actual. Como Iglesia, muchas veces acumulamos honores que alejan al pueblo sencillo y debilitan el mensaje del Evangelio. La soberbia de enaltecerse a uno mismo nos aparta del camino de Jesús. Él nos invita a convertirnos, a construir una Iglesia humilde, donde el mayor sea servidor de todos. ¿Estás dispuesto a seguir a Jesús en este camino de servicio y entrega, siendo parte de una Iglesia que busca parecerse más a su Señor?
Pensamiento del día.
“La fe se demuestra a través de nuestras acciones; por ello, es fundamental mantener la humildad y vivir de acuerdo con los valores que profesamos” (Ámbar Rosales, Inst. Claret Temuco, Chile).