18 de Febrero del 2026

Miércoles de Ceniza

Santa Bernardita Soubirous (1879)

 

Jl 2,12-18: «Rasguen sus corazones»

Sal 51: «Misericordia, Señor: hemos pecado»

2Cor 5,20–6,2 Reconciliaos con Dios: ahora es tiempo favorable

Mt 6,1-6.16-18: «Tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará»

 

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Cuídense de hacer obras buenas en público solamente para que los vean; de lo contrario no serán recompensados por su Padre del cielo. 

2 Cuando des limosna no hagas tocar la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que los alabe la gente. Les aseguro que ya han recibido su paga. 

3 Cuando tú hagas limosna, no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; 

4 de ese modo tu limosna quedará escondida, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará. 

5 Cuando ustedes oren no hagan como los hipócritas, que gustan rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas para exhibirse a la gente. Les aseguro que ya han recibido su paga. 

6 Cuando tú vayas a orar, entra en tu habitación, cierra la puerta y reza a tu Padre a escondidas. 

16 Cuando ustedes ayunen no pongan cara triste como los hipócritas, que desfiguran la cara para hacer ver a la gente que ayunan. Les aseguro que ya han recibido su paga. 

17 Cuando tú ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, 

18 de modo que tu ayuno no lo vean los demás, sino tu Padre, que está escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará.

 

Comentario 

Entramos en un tiempo especial de nuestro caminar cristiano: la Cuaresma, una nueva oportunidad para crecer en el amor. Comenzamos con la ceniza. Pedimos que este tiempo nos ayude no solo a reconocer nuestra fragilidad como criaturas, sino también a despertar sentimientos cristianos que nos hagan más humanos. No podemos solos; necesitamos lo que nos rodea para vivir. Joel nos llama a moderarnos, no solo a ayunar, sino a apreciar los bienes que nos sostienen. Ayunar despierta en nosotros la conciencia de las necesidades no cubiertas, haciéndonos más solidarios y agradecidos. La oración, por su parte, nos abre al encuentro con el rostro del Otro Mayor, que se refleja en tantos rostros olvidados. Ese encuentro humaniza tanto su rostro como el nuestro. Este miércoles nos ponemos frente a una puerta de reconciliación y compromiso. Pablo lo anuncia, y Jesús nos invita a seguirlo con fidelidad. ¿Darás el paso hoy?

 

Pensamiento del día.

“La Palabra nos enseña a realizar nuestras obras de caridad, oración y ayuno con humildad y sinceridad, buscando agradar solo a Dios y no a los hombres” (Flavia Lojas, Colegio Claretiano Lima, Perú).