19 de Mayo del 2026

7a Semana de Pascua

María Bernarda Bütler (1924)

 

Hch 20,17-27: «Cumplo el encargo que me dio el Señor Jesús»

Sal 68: «Reyes de la tierra, canten al Señor»           

Jn 17,1-11a: «Padre, glorifica a tu Hijo»

 

Jesús, levantando la vista al cielo, dijo: Padre, ha llegado la hora: da gloria a tu Hijo para que tu Hijo te dé gloria; 

2 ya que le has dado autoridad sobre todos los hombres para que dé vida eterna a cuantos le has confiado. 

3 En esto consiste la vida eterna: en conocerte a ti, el único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesús, el Mesías. 

4 Yo te he dado gloria en la tierra cumpliendo la tarea que me encargaste hacer. 

5 Ahora tú, Padre, dame gloria junto a ti, la gloria que tenía junto a ti, antes de que hubiera mundo. 

6 He manifestado tu nombre a los hombres que separaste del mundo, para confiármelos: eran tuyos y me los confiaste y han cumplido tus palabras. 

7 Ahora comprenden que todo lo que me confiaste procede de ti. 

8 Las palabras que tú me comunicaste yo se las comuniqué; ellos las recibieron y comprendieron realmente que vine de tu parte, y han creído que tú me enviaste. 

9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me has confiado, pues son tuyos. 

10 Todo lo mío es tuyo y lo tuyo es mío: en ellos se revela mi gloria. 

11 Ya no estoy en el mundo, mientras que ellos están en el mundo; yo voy hacia ti.

 

Comentario 

En su oración, Jesús muestra una conexión de amor profundo con el Padre y un compromiso total con su misión. Al mirar al cielo, revela cuidado y dedicación, y se preocupa genuinamente por quienes le han sido confiados. Al manifestar el nombre del Padre, no solo enseña, sino que fomenta relaciones cercanas y transformadoras con sus seguidores. La oración de Jesús nos habla de un amor incondicional y una ternura capaz de cambiar vidas. Su deseo es que sus discípulos vivan esa conexión de amor, empatía y cuidado genuino. ¿Cómo podemos reflejar ese amor en nuestro día a día? Ser más sensibles, responsables y comprometidos con quienes nos rodean puede transformar nuestras relaciones y fortalecer nuestra misión en el mundo. ¿Estás dispuesto a seguir el ejemplo de Jesús?

 

Pensamiento del día.

“Al seguir el ejemplo de la oración de Jesús, permitimos que la gracia de Dios actué a través nuestro” (Joven del Colegio Claretiano de Trujillo, Perú).