10 de Agosto de 2026

19a Semana Ordinario


San Lorenzo (258)

 

2Cor 9,6-10: Dios ama al que da con alegría

Sal 112: «Dichoso el que se apiada y presta»»       

Jn 12,24-26: «A quien me sirva, el Padre lo premiará»

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Les aseguro que, si el grano de trigo caído en tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto. 

25 El que se aferra a la vida la pierde; el que desprecia la vida en este mundo la conserva para la vida eterna. 

26 El que quiera servirme, que me siga, y donde yo estoy estará mi servidor; si uno me sirve, lo honrará el Padre.

 

 

Comentario 

La liturgia de la memoria de San Lorenzo, diácono y mártir, nos presenta una selección de textos bíblicos que destacan la vida de este santo. Es como si nos preguntaran: ¿Cómo interpretar estos textos? La respuesta es clara: la vida de Lorenzo es la mejor explicación. Su testimonio es un comentario vivo y existencial del evangelio. Como diácono en Roma, Lorenzo no solo sirvió en la liturgia, sino que defendió a los pobres, entregando su vida por ellos. Se convirtió en ese grano de trigo que cae en tierra y, al morir, produce fruto: la vida eterna. Su verdadera riqueza eran los pobres, por quienes dio todo. El evangelio de hoy recoge palabras profundas de Jesús: “El que desprecia su vida en este mundo, la conservará para la vida eterna”. San Lorenzo nos muestra que producir vida no es solo un acto heroico aislado, sino un proceso constante. ¿Te sientes llamado a hacer de tu vida una interpretación viviente del evangelio, como él lo hizo?

 

Pensamiento del día.

“Es mejor ser generoso y entregarlo todo, porque en el dar con amor encontramos el verdadero camino hacia la vida eterna” (Catalina Oyarzo, Inst. Claret Temuco, Chile).