16 de Septiembre de 2026

24a Semana Ordinario

Santos Cornelio y Cipriano (253 y 258)

 

1Cor 12,31–13,13: Queda la fe, la esperanza, el amor 

Sal 33: «Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad»      

Lc 7,31-35: «¿Con quién compararé a esta generación?»

 

En aquel tiempo dijo el Señor: 

31 ¿Con quién compararé a los hombres de esta generación? ¿A qué se parecen? 

32 Son como niños sentados en la plaza, que se dicen entre ellos: Hemos tocado la flauta y no bailaron, hemos entonado cantos fúnebres y no lloraron. 

33 Vino Juan el Bautista, que no comía pan ni bebía vino, y dicen: Está endemoniado. 

34 Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: Miren qué comilón y bebedor, amigo de recaudadores de impuestos y pecadores. 

35 Pero la Sabiduría ha sido reconocida por sus discípulos.

 

Comentario 

Hoy la Iglesia recuerda a san Cornelio, papa, y san Cipriano, obispo, mártires y amigos que defendieron el Evangelio con su vida. Ellos preservaron su fe y la de sus hermanos en tiempos difíciles. El evangelio de Lucas nos invita a leer con sabiduría los signos de los tiempos y a reconocer en nuestros hermanos la acción de Dios, especialmente en aquellos cuya vida coherente hace creíble la Palabra del Señor. A menudo pensamos que los verdaderos líderes son los que hablan bien, tienen estudios o saben movilizar a muchos. Pero en nuestras comunidades también hay personas sencillas que, sin decir mucho, transforman su entorno porque su experiencia de Dios habla por ellos. Hoy se nos llama a estar atentos y a valorar a esos “profetas silenciosos” que nos acercan al Evangelio con su ejemplo y su forma de vivir. Que sepamos reconocer en ellos la sabiduría para seguir los pasos de nuestro Maestro. 

Pensamiento del día.

“Respetar a cada persona, valorar sus virtudes y ayudarla en sus carencias, eso es vivir el Evangelio” (Luciana Schwamm, Colegio Claret, Bahía Blanca, Argentina).