28 de Marzo del 2026
5ª Semana de Cuaresma
San Enrique Susso (1365)
Ez 37,21-28: «Los haré un solo pueblo»
Interleccional Jer 31: «El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño»
Jn 11,45-57: Reunirá a los hijos de Dios
Muchos judíos que habían ido a visitar a María y vieron lo que hizo creyeron en él.
46 Pero algunos fueron y contaron a los fariseos lo que había hecho Jesús.
47 Los sumos sacerdotes y los fariseos reunieron entonces el Consejo y dijeron: ¿Qué hacemos? Este hombre está haciendo muchos milagros.
48 Si lo dejamos seguir así, todos creerán en él; entonces vendrán los romanos y nos destruirán el santuario y la nación.
49 Uno de ellos, llamado Caifás, que era sumo sacerdote aquel año, les dijo: No entienden nada.
50 ¿No ven que es mejor que muera uno solo por el pueblo y no que muera toda la nación?
51 No lo dijo por cuenta propia, sino que, siendo sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús moriría por la nación.
52 Y no sólo por la nación, sino para reunir en la unidad a los hijos de Dios que estaban dispersos.
53 Así, a partir de aquel día, resolvieron darle muerte.
54 Por eso Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos, sino que se marchó a una región próxima al desierto, a un pueblo llamado Efraín, y se quedó allí con los discípulos.
55 Se acercaba la Pascua judía y muchos subían del campo a Jerusalén para purificarse antes de la fiesta.
56 Buscaban a Jesús y, de pie en el templo, comentaban entre sí: ¿Qué les parece? ¿Vendrá a la fiesta o no?
57 Los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado órdenes para que quien conociese su paradero lo denunciase, de modo que pudieran arrestarlo.
Comentario
Las señales de Jesús atraen a muchos, pero también provocan el rechazo de las autoridades, que planean matarlo para proteger su estructura de poder. En su reunión, los líderes deciden que la muerte de Jesús evitará la dispersión del pueblo. Sin embargo, el evangelio de Juan revela un significado más profundo: la muerte de Jesús unirá a todos los hijos de Dios y llevará su obra más allá de las fronteras judías, hacia toda la humanidad. La unidad es esencial para el bienestar de cualquier comunidad, pero no surge sola. Requiere esfuerzo, empatía y cuidado por cada miembro. La división, en cambio, genera conflictos y pérdida de propósito. Reflexionemos: ¿la violencia en cualquiera de sus formas puede construir unidad? Más bien, sigamos el ejemplo de Jesús, que con amor y sacrificio sembró los cimientos de una humanidad reconciliada y en paz. ¿Qué estamos haciendo para construir unidad en nuestro entorno?
Pensamiento del día.
“Tanto Jesús como nosotros cargamos con la cruz de lo que dicen que somos, de lo que debemos ser y de lo que realmente estamos siendo” (Estrella Morán, Colegio Claretiano Lima, Perú).