25 de Febrero del 2026

Primera Semana de Cuaresma 

San Luis Versiglia (1930)

 

Jon 3,1-10: Los ninivitas se convirtieron de su mala vida

Sal 51: «Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias» 

Lc 11,29-32: «A esta generación no se le dará más señal que la de Jonás»

 

En aquel tiempo la multitud se aglomeraba y Jesús se puso a decirles: Esta generación es malvada: reclama una señal, y no se le concederá más señal que la de Jonás. 

30 Como Jonás fue una señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del Hombre para esta generación. 

31 El día del juicio la reina del sur se alzará contra esta generación y la condenará; porque ella vino del extremo de la tierra para escuchar el saber de Salomón, y aquí hay alguien mayor que Salomón. 

32 El día del juicio los ninivitas se alzarán contra esta generación y la condenarán; porque ellos se arrepintieron por la predicación de Jonás, y aquí hay alguien mayor que Jonás.

 

Comentario 

Hacer penitencia, arrepentirse y convertirse parece estar pasado de moda. Los medios y las redes sociales, de las que dependemos tanto, no dejan espacio para la vergüenza, la autocrítica o el examen de conciencia. Al contrario, el logro, aunque dudoso, y el culto a la individualidad son ahora los modelos de moralidad y aceptación. Como resultado, palabras como culpa, falta, castigo o reparación han comenzado a desaparecer, incluso entre los cristianos. Esto nos lleva a replantear el concepto de justicia. Las lecturas de hoy nos invitan a una relación más profunda con Dios y con el prójimo, siguiendo una norma que debemos interiorizar: la presencia de Dios. Esta presencia se ve en Jesús de Nazaret y, a través de él, en cada persona que podemos ver, tocar y escuchar, lo cual nos humaniza. ¿Qué me pide el prójimo? La justicia debe sembrarse y crecer con el bien.

 

Pensamiento del día.

“Siempre que tengamos la oportunidad, debemos buscar la razón detrás de lo que hacemos y decimos, porque no ser conscientes de esto puede traer consecuencias en nuestra vida diaria” (Israel Gutiérrez, Colegio Claretiano Lima, Perú).