14 de Febrero del 2026
5º Ordinario Ordinario
San Metodio (885)
San Cirilo (869)
1Re 12,26-32; 13,33-34: Jeroboán hizo dos becerros de oro
Sal 106: «Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo»
Mc 8,1-10: La gente comió hasta quedar satisfecha
En aquellos días se reunió otra vez mucha gente y no tenían qué comer. Llamó a los discípulos y les dijo:
2 Me compadezco de esta gente; ya llevan tres días junto a mí y no tienen qué comer.
3 Si los despido a casa en ayunas, desfallecerán por el camino; y algunos han venido de lejos.
4 Le contestaron los discípulos: ¿De dónde sacaríamos panes para alimentarlos aquí, en despoblado?
5 Les preguntó: ¿Cuántos panes tienen? Respondieron: Siete.
6 Ordenó a la gente que se recostara en el suelo. Tomó los siete panes, dio gracias, los partió y se los dio a sus discípulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la gente.
7 Tenían también unos pocos pescaditos. Los bendijo y mandó que los sirvieran.
8 Comieron hasta quedar satisfechos, y recogieron las sobras en siete canastas.
9 Eran unos cuatro mil. Los despidió
10 y enseguida embarcó con los discípulos y se dirigió al territorio de Dalmanutá
Comentario
Marcos presenta hoy su versión de la multiplicación de los panes y los peces. Jesús, frente a la multitud que lo seguía, siente compasión, un sentimiento frecuente en Él, que lo mueve a la misericordia. La multitud tiene hambre, una realidad común en su tiempo y en el nuestro. Jesús interpela a sus discípulos para que ofrezcan una respuesta a esta dura realidad, pero ellos no saben cómo hacerlo. El Maestro les enseña que compartir lo que se tiene con los necesitados es una forma de resolver el problema. Además, les pide que organicen a la gente en grupos, para que la distribución sea equitativa. Aquí vemos una solución más radical: la equidad en la distribución de la riqueza evitará el hambre, mientras que la acumulación en pocas manos perpetuará esta triste realidad, que provoca la compasión de Jesús y a la que nos exhorta a responder. Muchas personas sufren hambre. ¿Qué estamos haciendo para ayudar y solucionar este problema?
Pensamiento del día.
“Llevar el evangelio es llevar la fuerza de Dios para arrancar y arrasar el mal y la violencia; para destruir y demoler las barreras del egoísmo, la intolerancia y el odio; para edificar un mundo nuevo” (Papa Francisco a los jóvenes, 2013).