2 de Septiembre de 2026

22a Semana Ordinario


San Bartolomé Gutierrez (1632)
San Salomón Leclercq (1792)

 

1Cor 3,1-9: Somos colaboradores de Dios

Sal 33: «Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como herencia»»       

Lc 4,38-44: Curación de la suegra de Pedro

 

En aquel tiempo salió Jesús de la sinagoga y entró en casa de Simón. La suegra de Pedro estaba con fiebre muy alta y le suplicaban que hiciera algo por ella. 

39 Él se inclinó sobre ella, increpó a la fiebre y se le pasó. Inmediatamente se levantó y se puso a servirlos. 

40 Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos con diversas dolencias se los llevaban. Él ponía las manos sobre cada uno y los sanaba. 

41 De muchos salían demonios gritando: ¡Tú eres el Hijo de Dios! Él los increpaba y no los dejaba hablar, pues sabían que era el Mesías. 

42 Por la mañana salió y se dirigió a un lugar despoblado. La multitud lo anduvo buscando, y cuando lo alcanzaron, lo retenían para que no se fuese. 

43 Pero él les dijo: También a las demás ciudades tengo que llevarles la Buena Noticia del reino de Dios, porque para eso he sido enviado. 

44 Y predicaba en las sinagogas de Judea.

 

Comentario 

El evangelio de hoy ilumina dos aspectos claves: primero, que la misión de Jesús es universal, destinada a todo el mundo, con especial atención a los pobres y excluidos, quienes representan el corazón del Reino de Dios. Segundo, que la existencia humana es el lugar donde Dios se revela. Jesús entra en la casa de Simón, sana a la suegra de Pedro y la dispone para servir, mostrando cómo su poder sanador es una señal de la misericordia y esperanza que Dios ofrece. Este vínculo entre el sufrimiento humano y el amor liberador de Dios nos recuerda que Él no desea que vivamos oprimidos, sino en dignidad y plenitud. Esto nos desafía a comprender que la misión evangelizadora es universal y nos llama a llevar el mensaje de esperanza y justicia de Dios a todos, especialmente a los más necesitados. ¿Comprendo que mi misión de anunciar el evangelio es para todos? 

Pensamiento del día.

“Entreguemos la vida al servicio de los demás, como Jesús lo hizo: siendo fuente de vida, lugar de encuentro y celebración” (Martina Briatore, Colegio Claret, Bahía Blanca, Argentina).