14 de Agosto de 2026
19a Semana Ordinario
San Antonio Primaldo y 812 Comp. (1480)
San Maximiliano Kolbe (1941)
Ez 16,1-15.60.63: Quebrantaste tu alianza
Interleccional Is 12: «Ha cesado tu ira y me has consolado»»
Mt 19,3-12: Moisés permitió el divorcio por su terquedad
Se acercaron unos fariseos a Jesús y, para ponerlo a prueba, le preguntaron: ¿Puede un hombre separarse de su mujer por cualquier cosa?
4 Él contestó: ¿No han leído que al principio el Creador los hizo hombre y mujer?
5 Y dijo: Por eso abandona un hombre a su padre y a su madre, se une a su mujer y los dos se hacen una sola carne.
6 De suerte que ya no son dos, sino una sola carne. Así pues, lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre.
7 Le replicaron: Entonces, ¿por qué Moisés mandó darle un acta de divorcio cuando uno se separa de ella?
8 Les respondió: Moisés les permitió separarse de sus mujeres a causa de la dureza de sus corazones. Pero al principio no era así.
9 Les digo que quien se divorcia de su mujer –si no es en caso de concubinato– y se casa con otra, comete adulterio.
10 Los discípulos le dijeron: ésa es la condición del marido con la mujer, más vale no casarse.
11 Y él les respondió: No todos pueden con esto; solamente aquellos que reciben tal don.
12 Porque hay eunucos que así nacieron desde el seno de su madre, hay eunucos hechos eunucos por los hombres y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por el reino de los cielos. El que pueda entender que lo entienda.
Comentario
La pregunta que los fariseos le hacen a Jesús, en lenguaje de hoy, podríamos llamarla machista y patriarcal. Ellos ven el matrimonio como si la mujer fuera propiedad del hombre, y piensan que él puede despedirla por cualquier razón, incluso las más ridículas. Jesús los lleva de vuelta al proyecto original del Génesis, donde hombre y mujer son una misma carne, una unidad. Ambos son protagonistas, en igualdad, de un proyecto de vida. El acta de divorcio de Moisés fue una concesión por la dureza del corazón humano, pero el plan de Dios sigue siendo el mismo. Jesús nos invita a ver la vida en pareja como un don de Dios, a vivir la sexualidad como una expresión de amor verdadero, ya que fuera de control puede causar dolor. En una sociedad donde la sexualidad es vista como algo consumible, Jesús nos invita a vivir el matrimonio como una alianza de vida, un reflejo del Reino de Dios. ¿Cómo lo experimentas en tu familia?
Pensamiento del día.
“Nosotros, los jóvenes cristianos, creemos en el poder del amor que trasciende el tiempo y perdura” (Karla Ocampo, Inst. Claret Temuco, Chile).