16 de Mayo del 2026
6ª Semana de Pascua
San Juan Nepomuceno (1393)
Hch 18,23-28: Apolo demostraba que Jesús era el Mesías
Sal 47: «Dios es el rey del mundo»
Jn 16,23b-28: «El Padre los quiere»
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Les aseguro que todo lo que pidan a mi Padre él se lo concederá en mi nombre.
24 Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre; pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.
25 Les he dicho esto en parábolas; pero llega la hora en que ya no les hablaré en parábolas, sino que les hablaré claramente de mi Padre.
26 Aquel día pedirán en mi nombre, y no será necesario que yo pida al Padre por ustedes,
27 ya que el Padre mismo los ama, porque ustedes me han amado y han creído que yo vine de parte de Dios.
28 Salí del Padre y he venido al mundo; ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre.
Comentario
El amor de Dios no es un pase libre para cumplir deseos egoístas ni una promesa de soluciones mágicas. Pedir en el nombre de Jesús no significa evadir responsabilidades ni esperar que Dios actúe por nosotros. Su amor nos impulsa a reconocer nuestras capacidades y límites, invitándonos a colaborar activamente en su proyecto de Amor y Libertad. Dios no hace todo por nosotros; nos ha dado talentos y ha puesto personas a nuestro lado para apoyarnos. Su Providencia actúa cuando confiamos en Él y, al mismo tiempo, usamos nuestras habilidades para transformar el mundo. La oración no es un escape, sino un compromiso con su misión. ¿Estamos dispuestos a equilibrar nuestra confianza en Dios con un esfuerzo sincero y compartido en comunidad?
Pensamiento del día.
“Orar en el nombre de Jesús es reconocer su autoridad y nuestra necesidad de Él. En su nombre, encontramos acceso a la Gracia divina” (Joven del Colegio Claretiano de Trujillo, Perú).