12 de Enero del 2026

1a Semana Ordinario 

San Arcadio (304)

 

1Sm 1,1-8: Su rival insultaba a Ana, porque el Señor la había hecho estéril.

Sal 116: Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza.   

Mc 1,14-20: Conviértanse y crean la Buena Nueva

Cuando arrestaron a Juan, Jesús se dirigió a Galilea a proclamar la Buena Noticia de Dios. 

15 Decía: Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Arrepiéntanse y crean en la Buena Noticia. 

16 Caminando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés que echaban una red al agua, pues eran pescadores. 

17 Jesús les dijo: Vengan conmigo y los haré pescadores de hombres. 

18 Inmediatamente, dejando las redes, le siguieron. 

19 Un trecho más adelante vio a Santiago de Zebedeo y a su hermano Juan, que arreglaban las redes en la barca. 

20 Inmediatamente los llamó. Ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron con él.

 

Comentario 

Galilea comienza a ser un lugar clave en la vida de Jesús y sus discípulos. En el evangelio de hoy, vemos a Jesús caminando por la orilla del lago, donde se encuentra con Simón (quien luego será llamado Pedro) y su hermano Andrés. Jesús los invita a unirse a su misión, diciéndoles que serán “pescadores de hombres”. El mensaje central de Jesús es el Reino de Dios, que ya está cerca. Pero, ¿qué es el Reino de Dios? No es una pregunta fácil de responder, por eso los discípulos necesitan seguir a Jesús y convivir con Él. Es en esa experiencia donde van entendiendo qué significa el Reino. De hecho, podemos decir que Jesús mismo es el Reino de Dios: Él es la buena noticia para las personas de su tiempo y también para nosotros. Al final, Santiago y Juan también lo dejan todo para seguir a Jesús. Hoy, Jesús nos invita a anunciar esa misma buena noticia, como lo hicieron Simón, Andrés, Santiago y Juan. ¿Estamos dispuestos? 

Pensamiento del día.

“Jesús tenía una confianza incondicional en el Padre, cuidó la amistad con sus discípulos, e incluso en los momentos críticos permaneció fiel a ellos” (ChV 31).