23 de Febrero del 2026
Primera Semana de Cuaresma
San Policarpo (155)
Lev 19,1-2.11-18: Juzga con justicia a tu conciudadano
Sal 19: «Tus palabras, Señor, son espíritu y vida»
Mt 25,31-46: «Cada vez que lo hicieron con uno de éstos, conmigo lo hicieron»
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Cuando el Hijo del Hombre llegue con majestad, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria
32 y todas las naciones serán reunidas en su presencia. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras.
33 Colocará a las ovejas a su derecha y a las cabras a su izquierda.
34 Entonces el rey dirá a los de la derecha: Vengan, benditos de mi Padre, a recibir el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.
35 Porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, era emigrante y me recibieron,
36 estaba desnudo y me vistieron, estaba enfermo y me visitaron, estaba encarcelado y me vinieron a ver.
37 Los justos le responderán: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, sediento y te dimos de beber,
38 emigrante y te recibimos, desnudo y te vestimos?
39 ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y fuimos a visitarte? 40El rey les contestará: Les aseguro que lo que hayan hecho a uno solo de éstos, mis hermanos menores, me lo hicieron a mí
41 Después dirá a los de su izquierda: Apártense de mí, malditos, vayan al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles.
42 Porque tuve hambre y no me dieron de comer, tuve sed y no me dieron de beber,
43 era emigrante y no me recibieron, estaba desnudo y no me vistieron, estaba enfermo y encarcelado y no me visitaron.
44 Ellos replicarán: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, emigrante o desnudo, enfermo o encarcelado y no te socorrimos?
45 Él responderá: Les aseguro que lo que no hicieron a uno de estos más pequeños no me lo hicieron a mí.
46 Éstos irán al castigo perpetuo y los justos a la vida eterna.
Comentario
Las Escrituras nos revelan claramente lo que es importante para Dios: la justicia. En el Levítico, las normas dictan tanto obligaciones ciudadanas como derechos inalienables, buscando un equilibrio en la comunidad de fe. La justicia se convierte en la base de la santidad, manifestándose en una profunda solidaridad y en una obediencia plena a la ley divina. En el evangelio, aunque los principios son los mismos, el contexto histórico ha cambiado, y Jesús, como Juez universal, separa a los justos de los injustos. Hoy, con los medios de comunicación, somos más conscientes de las injusticias sociales, las que afectan a grandes grupos de personas. El Evangelio nos llama a identificar y denunciar estas injusticias, así como a trabajar para erradicarlas. Reflexionemos sobre con qué grupos nos identificamos y qué aspectos deseamos cambiar. ¿Cómo podemos contribuir a un mundo más justo?
Pensamiento del día.
“A través de las enseñanzas y la visión clara sobre el reino de los cielos, tendremos la oportunidad de ser conscientes de lo que hacemos y sus efectos” (Bruno Meléndez, Colegio Claretiano Lima, Perú).