4 de Agosto de 2026
18a Semana Ordinario
San Juan Maria Vianney (1859)
Jer 30,1-2.12-15.18-22: Yo cambiaré su suerte.
Sal 102: El Señor construyó Sión y apareció en su gloria.»
Mt 15,1-2.10-14: La planta que no haya plantado mi Padre, será arrancada de raíz
En aquel tiempo, unos fariseos y letrados de Jerusalén se acercaron a Jesús y le preguntaron:
2 ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los mayores? Pues no se lavan las manos antes de comer.
10 Jesús llamando a la gente, les dijo: Escuchen atentamente:
11 No contamina al hombre lo que entra por la boca, sino lo que sale de ella; eso es lo que realmente contamina al hombre.
12 Entonces se le acercaron los discípulos y le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oírte hablar así?
13 Él respondió: Toda planta que no plantó mi Padre del cielo será arrancada.
14 Déjenlos: son ciegos y guían a otros ciegos. Y, si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en un pozo.
Comentario
La religión de Jesús y la religión oficial de su tiempo chocaron profundamente. Tanto, que la religión oficial lo llevó a la muerte, creyendo que su manera de interpretar la tradición destruía la verdadera fe. Desde Jerusalén, la sede del poder religioso judío, vienen a confrontar a Jesús. Para Él, el centro de la religión no está en las reglas externas, sino en el corazón humano, donde se generan pensamientos, recuerdos y emociones: “del corazón salen los malos pensamientos, homicidios, blasfemias…” (Mt 15,1). Si el corazón está sano y acoge el mensaje del Reino, como en una “lectio divina”, provocará un nuevo nacimiento. La religión de Jesús se enfoca en esta nueva creación, en renacer aceptando la novedad que Él trajo al mundo. Vivir el evangelio es el centro para experimentar hoy esa maravillosa transformación. ¿Las tradiciones actuales en la Iglesia te ayudan o te impiden vivir tu fe cristiana? ¿Sabes identificar las mejores tradiciones que nos guían a vivir el evangelio con autenticidad?
Pensamiento del día.
“No todas las tradiciones tienen el mismo valor; lo que realmente importa es hacer el bien y aportar al bienestar de los demás” (Paz Valenzuela, Inst. Claret Temuco, Chile).