4 de Septiembre de 2026

22a Semana Ordinario

Santa Rosalía (1160)

 

1Cor 4,1-5: El Señor pondrá al descubierto el corazón

Sal 37: «El Señor es quien salva a los justos» »       

Lc 5,33-39: Nadie pone vino nuevo en odres viejos

 

En aquel tiempo los escribas y fariseos dijeron a Jesús: Los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen sus oraciones, y lo mismo hacen los discípulos de los fariseos; en cambio los tuyos comen y beben. 

34 Jesús les contestó: ¿Pueden los invitados a la boda hacer ayuno mientras el novio está con ellos? 

35 Llegará un día en que el novio les será quitado, y aquel día ayunarán. 

36 Y les propuso una comparación: Nadie corta un trozo de un vestido nuevo para remendar uno viejo. Porque sería arruinar el nuevo, y el trozo nuevo no quedará bien con el vestido viejo. 

37 Nadie echa vino nuevo en odres viejos; pues el vino nuevo reventaría los odres, se derramaría y los odres se echarían a perder. 

38 El vino nuevo se ha de echar en odres nuevos. 

39 Nadie que ha bebido el vino viejo quiere vino nuevo; porque dice: el añejo es mejor. 

 

Comentario 

La rutina diaria, la urgencia de trabajar y esa presión de “producir para existir” pueden apagar poco a poco nuestro espíritu y energía de fe. Sin darnos cuenta, caemos en la trampa de hacer todo sin sentido, volviéndonos personas “sin brillo”, casi “muertos en vida”. Este tipo de personas y comunidades es lo que Jesús critica en el evangelio de hoy: no podemos ayunar mientras el novio está con nosotros. ¡Hay que celebrar su presencia y la esperanza que trae! La novedad del evangelio mantiene viva y joven a la comunidad de creyentes, cercana a los más olvidados en esta sociedad de productividad. Pidamos al Señor que nuestra fe conserve siempre la frescura del “vino nuevo”, que rompa patrones y renueve el corazón, permitiéndonos vivir el banquete de la Vida con alegría y dinamismo. ¿Nuestra experiencia de fe mantiene viva la chispa del Reino? 

Pensamiento del día.

“Estar abiertos a lo que este por venir, pero no olvidar todo el camino transitado” (Lourdes Pucci, Colegio Claret, Bahía Blanca, Argentina).