Diario Bíblico en Español

2 de Abril del 2024

Primera lectura: Hch 2,36-41: 
Conviértanse y bautícense todos en nombre de Jesucristo
Salmo: 33: 
La misericordia del Señor llena la tierra
Evangelio: Jn 20,11-18:   
“He visto al Señor”

En Octava de Pascua San Francisco Coll Guitart (1875) San Pedro Calungsod (1672)

 
11 María estaba afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro
12 y ve dos ángeles vestidos de blanco, sentados: uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había estado el cadáver de Jesús.
13 Le dicen: Mujer, ¿por qué lloras? María responde: Porque se han llevado a mi señor y no sé dónde lo han puesto.
14 Al decir esto, se dio media vuelta y ve a Jesús de pie; pero no lo reconoció.
15 Jesús le dice: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, creyendo que era el jardinero, le dice: Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo.
16 Jesús le dice: ¡María! Ella se vuelve y le dice en hebreo: Rabbuni –que significa maestro–.
17 Le dice Jesús: Déjame, que todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: Subo a mi Padre, el Padre de ustedes, a mi Dios, el Dios de ustedes.
18 María Magdalena fue a anunciar a los discípulos: He visto al Señor y me ha dicho esto.
 
 
 
Comentario 

 

La experiencia de Cristo resucitado sigue siendo envío a proclamar con fuerza y sin miedo que el sepulcro está vacío, así como muchas de las propuestas de esta sociedad de consumo también vacías de plenitud y sentido. A veces la dependencia de cosas y personas no permiten amar ni amarnos plenamente. María Magdalena es conducida por la fe al amor verdadero que no se apega y es capaz de continuar porque su fortaleza de ánimo no viene de afuera, no se debe a estímulos externos sino a lo que anida en su corazón. Con gran impulso, ya no llora por la pérdida porque sabe que Jesús continúa vivo en ella y en los gestos de amor y de bodad que ahora realizará en su nombre y con él. Hoy también estamos invitados a ver la luz, a reconocer en cada encuentro o experiencia vital que Cristo resucitado está ahí, presente, casi imperceptible. Pascua es tiempo de revitalización espiritual y también de envíos humanizadores para anuniciar con la vida a un Dios cercano y solidario, siempre dispuesto a secar las lágrimas, consolar al afligido y acompañar al extraviado.

“Quiero vivir en la Iglesia convirtiéndome a Jesús. Una Iglesia preocupada por la felicidad de las personas, que acoge, escucha y acompaña a cuantos sufren” (J. Pagola).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El DIARIO BÍBLICO es un servicio desinteresado y no lucrativo que los Misioneros Claretianos de América hacen a la Nueva Evangelización, para las iglesias locales del Continente y de otras iglesias hispanoparlantes de más allá.

Esta es una publicación de © MICLA, que forma parte del grupo de Editores Claretianos Claret Publishing Group.
Bangalore • Barcelona • Buenos Aires • Chennai • Macao • Madrid • Manila • Santiago • São Paulo • Yaundé.

Diseño gráfico: e! Grupo Creativo, México.
www.egrupocreativo.com.mx

Programación: Experiencia Web, México.
www.experienciaweb.com.mx