Diario Bíblico en Español

12 de Abril del 2024

Primera lectura: Hch 5,34-42: 
Aun perseguidos, no dejaban de anunciar el Evangelio de Jesús
Salmo: 27: 
“Una cosa pido al Señor: habitar en su casa”
Evangelio: Jn 6,1-15:    
Repartió a los que estaban sentados todo lo que quisieron

2ª Semana de Pascua San José Moscati (1927) San Julio I (352)

 
Después de esto pasó Jesús a la otra orilla del lago de Galilea –el Tiberíades–.
Le seguía un gran gentío, porque veían las señales que hacía con los enfermos.
Jesús se retiró a un monte y allí se sentó con sus discípulos.
Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos. 5Levantando la vista y viendo el gentío que acudía a él, Jesús dice a Felipe: ¿Dónde compraremos pan para darles de comer?
–lo decía para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer–.
Felipe le contestó: Doscientas monedas de pan no bastarían para que a cada uno le tocase un pedazo.
Uno de los discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dice:
Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero, ¿qué es eso para tantos?
10 Jesús dijo: Hagan que la gente se siente. Había hierba abundante en el lugar. Se sentaron. Los hombres eran cinco mil.
11 Entonces Jesús tomó los panes, dio gracias y los repartió a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados: dándoles todo lo que quisieron.
12 Cuando quedaron satisfechos, dice Jesús a los discípulos: Recojan las sobras para que no se desaproveche nada.
13 Las recogieron y, con los trozos de los cinco panes de cebada que habían sobrado a los comensales, llenaron doce canastas.
14 Cuando la gente vio la señal que había hecho, dijeron: Éste es el profeta que había de venir al mundo.
15 Jesús, conociendo que pensaban venir para llevárselo y proclamarlo rey, se retiró de nuevo al monte, él solo.
 
 
Comentario 

 

El tiempo de Pascua sigue siendo la oportunidad para fortalecer nuestro compromiso con la comunidad, no sólo eclesial sino vecinal y más allá. De ordinario nos interesamos y ocupamos de las personas cercanas o pertenecientes a nuestro círculo habitual de vida. En tiempo de crisis debería ser más fácil fomentar actitudes de diálogo y búsqueda de soluciones, pero la experiencia nos ha demostrado que no siempre es así. El evangelio de Juan expone a una multitud necesitada de cuidados físicos, emocionales y espirituales; seguramente gente empobrecida, enferma, endeudada, explotada y excluida. Y, también, evidencia el bloqueo de Felipe y Andrés, dos miembros de la comunidad discipular que no saben cómo cuidar de tanta gente. Hoy, en nuestros contextos nos encontramos con situaciones de hambre, pobreza, exclusión, falta de liderazgo o eliminación de los líderes y lideresas, lo que exige respuestas creativas. Sepamos reconocer que, cuando se comparte de corazón, siempre alcanza. ¡Atención! En la comunidad de Jesús no hay despilfarro sino cuidado y previsión. ¿Qué tienes para compartir-te?

“Con el Resucitado todo es posible: disipar las tinieblas, liberarse del miedo, abrir puertas y poner en marcha la evangelización del mundo” (J. Pagola).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El DIARIO BÍBLICO es un servicio desinteresado y no lucrativo que los Misioneros Claretianos de América hacen a la Nueva Evangelización, para las iglesias locales del Continente y de otras iglesias hispanoparlantes de más allá.

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