n de Marzo del 2026
2ª Semana de Cuaresma
Santos Emeterio y Celedonio (s. III)
Santa Catarina Drexel (1955)
Is 1,10.16-20: Aprendan a obrar bien, busquen el derecho
Sal 50: «Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios»
Mt 23,1-12: No hacen lo que dicen
En aquel tiempo, Jesús, dirigiéndose a la multitud y a sus discípulos,
2 dijo: En la cátedra de Moisés se han sentado los letrados y los fariseos.
3 Ustedes hagan y cumplan lo que ellos digan, pero no los imiten; porque dicen y no hacen.
4 Atan fardos pesados, difíciles de llevar, y se los cargan en la espalda a la gente, mientras ellos se niegan a moverlos con el dedo.
5 Todo lo hacen para exhibirse ante la gente: llevan cintas anchas y flecos llamativos en sus mantos.
6 Les gusta ocupar los primeros puestos en las comidas y los primeros asientos en las sinagogas;
7 que los salude la gente por la calle y los llamen maestros.
8 Ustedes no se hagan llamar maestros, porque uno solo es su maestro, mientras que todos ustedes son hermanos.
9 En la tierra a nadie llamen padre, pues uno solo es su Padre, el del cielo.
10 Ni se llamen jefes, porque sólo tienen un jefe que es el Mesías.
11 El mayor de ustedes que se haga servidor de los demás.
12 Quien se alaba será humillado, quien se humilla será alabado.
Comentario
En tiempos de Jesús, los fariseos y expertos en la Ley eran los más respetados, tanto por su conocimiento como por su devoción. En la mentalidad judía, el templo era el corazón del universo, y los fariseos trataban de llevar esa importancia a todos los aspectos de la vida diaria, buscando una santidad interna. Jesús, aunque compartía esa visión del templo, criticaba duramente a estos líderes. Los acusaba de buscar su propia gloria en lugar de honrar a Dios. Para la gente, esas palabras debían sonar fuertes y hasta escandalosas, aunque todos sabían que esa posición de poder muchas veces llevaba a abusos, sobre todo económicos. Jesús propone un liderazgo diferente para sus discípulos: nada de títulos ni honores, sino un liderazgo basado en el servicio a los más pobres y vulnerables. El verdadero líder cristiano es el que sirve sin esperar nada a cambio. ¿Qué hacemos hoy para promover un liderazgo cristiano humilde y entregado?
Pensamiento del día.
“Seguir a las personas no es esencial, menos imitarlas. Jesús nos enseña a ser nosotros mismos y seguirlo a Él” (Juliette Arana, Colegio Claretiano Lima, Perú).