29 de Marzo del 2026

5ª Semana de Cuaresma 

Domingo de Ramos y de Pasión

 

Isaías 50,4-7: «No me tapé el rostro ante los ultrajes»

Salmo 22: «¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?»

Filipenses 2,6-11: Se humilló, por eso Dios lo ensalzó sobre todo

Mateo 26,14–27,66: Pasión de Nuestro Señor Jesucristo 

 

Jesús fue llevado ante el gobernador, que lo interrogó: ¿Eres tú el rey de los judíos? Contestó Jesús: Tú lo has dicho. 12Pero, cuando lo acusaban los sumos sacerdotes y los ancianos no respondía nada. 13Entonces le dijo Pilato: ¿No oyes de cuántas cosas te acusan? 14Pero no respondió una palabra, con gran admiración del gobernador. 15Por la Pascua acostumbraba el gobernador soltar a un prisionero, el que la gente quisiera. 16Tenía entonces un preso famoso llamado Jesús Barrabás. 17Cuando estaban reunidos, les preguntó Pilato: ¿A quién quieren que les suelte? ¿A Jesús Barrabás o a Jesús, llamado el Mesías? 18Ya que le constaba que lo habían entregado por envidia… 21El gobernador tomó la palabra: ¿A cuál de los dos quieren que les suelte? Contestaron: A Barrabás. 22Respondió Pilato: ¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías? Contestaron todos: Crucifícalo. 23Él les dijo: Pero, ¿qué mal ha hecho? Sin embargo, ellos seguían gritando: Crucifícalo. 24Viendo Pilato que no conseguía nada; que, al contrario, se estaban amotinando, pidió agua y se lavó las manos ante la gente diciendo: No soy responsable de la muerte de este inocente… 27Entonces los soldados del gobernador condujeron a Jesús al cuartel y reunieron en torno a él a toda la guardia. 28Lo desnudaron, lo envolvieron en un manto escarlata, 29trenzaron una corona de espinas y se la colocaron en la cabeza, y pusieron una caña en su mano derecha. Después, burlándose, se arrodillaban ante él y decían: ¡Salud, rey de los judíos! 30Lo escupían, le quitaban la caña y le pegaban con ella en la cabeza. 31Terminada la burla, le quitaron el manto y lo vistieron con su ropa. Después lo sacaron para crucificarlo. 32A la salida encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a cargar con la cruz. 33Llegaron a un lugar llamado Gólgota, es decir, Lugar de la Calavera, 34y le dieron a beber vino mezclado con hiel. Él lo probó, pero no quiso beberlo. 35Después de crucificarlo, se repartieron a suertes su ropa 36y se sentaron allí custodiándolo. 37Encima de la cabeza pusieron un letrero con la causa de la condena: Éste es Jesús, rey de los judíos. 38Con él estaban crucificados dos asaltantes, uno a la derecha y otro a la izquierda. 39Los que pasaban lo insultaban moviendo la cabeza 40y diciendo: El que derriba el santuario y lo reconstruye en tres días que se salve; si es Hijo de Dios, que baje de la cruz. 41A su vez, los sumos sacerdotes con los letrados y los ancianos se burlaban diciendo: 42Salvó a otros, y no puede salvarse a sí mismo. Si es rey de Israel, que baje ahora de la cruz y creeremos en él. 43Ha confiado en Dios: que lo libre ahora si es que lo ama. Pues ha dicho que es Hijo de Dios. 44También los asaltantes crucificados con él lo insultaban. 45A partir de mediodía se oscureció todo el territorio hasta media tarde.46A media tarde Jesús gritó con voz potente: Elí Elí lema sabactani, o sea: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» 47Algunos de los presentes, al oírlo, comentaban: «Está llamando a Elías». 48Enseguida uno de ellos corrió, tomó una esponja empapada en vinagre y con una caña le dio a beber. 49Los demás dijeron: Espera, a ver si viene Elías a salvarlo. 50Jesús, lanzando un nuevo grito, entregó su espíritu.51El velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo, la tierra tembló, las piedras se partieron, 52los sepulcros se abrieron y muchos cadáveres de santos resucitaron. 53Y, cuando él resucitó, salieron de los sepulcros y se aparecieron a muchos en la Ciudad Santa. 54Al ver el terremoto y lo que sucedía, el centurión y la tropa que custodiaban a Jesús decían muy espantados: Realmente éste era Hijo de Dios. (Te recomendamos leer la pasión completa en tu Biblia).

 

Comentario 

Comienza la semana que revive los eventos redentores de la fe cristiana. Durante la Semana Santa, las celebraciones rompen con el curso habitual de la liturgia, y veremos palmas, pies, toallas y jabón, fuego y aceite, procesiones y postraciones, todo ello grabando en la memoria lo que las Escrituras narran al oído. Hoy, las lecturas nos preparan para entrar en el misterio pascual de Jesús, que culminará en ocho días. La primera fase de este misterio es la más impactante, pues se ancla en la violencia injustificada contra un inocente, deshumanizándolo ante los ojos del mundo.

Isaías describe la violencia contra un siervo anónimo por cumplir la misión que cree haber recibido de Dios. Aunque no se menciona cómo recibió esta encomienda, el siervo consuela a los abatidos y escucha la palabra del Señor. Su acción es el resultado de lo que aprende. Es una labor profética que exige valentía, ya que desafía a quienes tienen poder para castigar. A pesar del sufrimiento, el siervo no se rinde, porque confía plenamente en Dios. Este siervo es un ejemplo para quienes escuchamos la palabra de Dios en la liturgia. Es tiempo de redención.

En el relato abreviado de la pasión de Cristo, destacan el juicio de Pilato, las burlas de los soldados, la crucifixión y las mofas de los viandantes y las autoridades judías, y finalmente la muerte del Mesías, acompañada de reacciones en el templo, la tierra e incluso el inframundo. Estos elementos plantean la pregunta fundamental: ¿Dios salvará a su elegido para justificarlo o lo abandonará? Aunque conocemos el desenlace, como discípulos de Jesús debemos abrazar la soledad de quien sufre violencia y abandono, y colocarnos a su lado, asegurándole que Dios salva, incluso más allá de la muerte.

Al orar y contemplar los eventos de nuestra redención, abramos también los ojos para ver a los enjuiciados y menospreciados en nuestra sociedad. Ellos son los hijos de Dios que sufren y buscan consuelo, pidiendo un poco del cuidado que la palabra del Señor nos ha confiado.

 

Pensamiento del día.

“Su muerte no fue el final, sino un acto de amor que trae vida y esperanza al mundo” (Adriana Chuquihuanga, Colegio Claretiano Lima, Perú).

28 de Marzo del 2026

5ª Semana de Cuaresma 

San Enrique Susso (1365) 

 

Ez 37,21-28: «Los haré un solo pueblo»

Interleccional Jer 31: «El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño»

Jn 11,45-57: Reunirá a los hijos de Dios

 

Muchos judíos que habían ido a visitar a María y vieron lo que hizo creyeron en él. 

46 Pero algunos fueron y contaron a los fariseos lo que había hecho Jesús. 

47 Los sumos sacerdotes y los fariseos reunieron entonces el Consejo y dijeron: ¿Qué hacemos? Este hombre está haciendo muchos milagros. 

48 Si lo dejamos seguir así, todos creerán en él; entonces vendrán los romanos y nos destruirán el santuario y la nación. 

49 Uno de ellos, llamado Caifás, que era sumo sacerdote aquel año, les dijo: No entienden nada. 

50 ¿No ven que es mejor que muera uno solo por el pueblo y no que muera toda la nación? 

51 No lo dijo por cuenta propia, sino que, siendo sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús moriría por la nación. 

52 Y no sólo por la nación, sino para reunir en la unidad a los hijos de Dios que estaban dispersos. 

53 Así, a partir de aquel día, resolvieron darle muerte. 

54 Por eso Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos, sino que se marchó a una región próxima al desierto, a un pueblo llamado Efraín, y se quedó allí con los discípulos. 

55 Se acercaba la Pascua judía y muchos subían del campo a Jerusalén para purificarse antes de la fiesta. 

56 Buscaban a Jesús y, de pie en el templo, comentaban entre sí: ¿Qué les parece? ¿Vendrá a la fiesta o no? 

57 Los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado órdenes para que quien conociese su paradero lo denunciase, de modo que pudieran arrestarlo.

 

Comentario 

Las señales de Jesús atraen a muchos, pero también provocan el rechazo de las autoridades, que planean matarlo para proteger su estructura de poder. En su reunión, los líderes deciden que la muerte de Jesús evitará la dispersión del pueblo. Sin embargo, el evangelio de Juan revela un significado más profundo: la muerte de Jesús unirá a todos los hijos de Dios y llevará su obra más allá de las fronteras judías, hacia toda la humanidad. La unidad es esencial para el bienestar de cualquier comunidad, pero no surge sola. Requiere esfuerzo, empatía y cuidado por cada miembro. La división, en cambio, genera conflictos y pérdida de propósito. Reflexionemos: ¿la violencia en cualquiera de sus formas puede construir unidad? Más bien, sigamos el ejemplo de Jesús, que con amor y sacrificio sembró los cimientos de una humanidad reconciliada y en paz. ¿Qué estamos haciendo para construir unidad en nuestro entorno?

 

Pensamiento del día.

“Tanto Jesús como nosotros cargamos con la cruz de lo que dicen que somos, de lo que debemos ser y de lo que realmente estamos siendo” (Estrella Morán, Colegio Claretiano Lima, Perú).

27 de Marzo del 2026

5ª Semana de Cuaresma 

San Juan de Egipto (394) 

 

Jer 20,10-13: El Señor está conmigo, como fuerte soldado

Sal 18: «En el peligro invoqué al Señor y me escuchó»

Jn 10,31-42: Intentaron detenerlo, pero se escapó

 

En aquel tiempo los judíos tomaron piedras para apedrear a Jesús. 

32 Él les dijo: Por encargo del Padre les hice ver muchas obras buenas: ¿por cuál de ellas me apedrean? 

33 Le contestaron los judíos: Por ninguna obra buena te apedreamos sino por la blasfemia, porque siendo hombre te haces Dios. 

34 Jesús les contestó: ¿No está escrito en la ley de ustedes: Yo les digo: son dioses? 

35 Si la ley llama dioses a aquellos a quienes se dirigió la Palabra de Dios, y la Escritura no puede fallar, 

36 ¿cómo dicen: Tú blasfemas al que el Padre consagró y envió al mundo, porque dijo que es Hijo de Dios? 

37 Si no hago las obras de mi Padre, no me crean. 

38 Pero si las hago, crean en las obras aunque no me crean a mí; así reconocerán y sabrán que el Padre está en mí y yo en el Padre. 

39 Entonces intentaron arrestarlo de nuevo, pero él se les escapó de las manos. 

40 Pasó de nuevo a la otra orilla del Jordán, donde Juan bautizaba en otro tiempo, y se quedó allí. 

41 Acudieron muchos a él y decían: Aunque Juan no hizo señal alguna, todo lo que dijo de éste era verdad. 

42 Y allí, muchos creyeron en él.

 

Comentario 

Jesús argumenta con la Escritura que es Hijo de Dios. Es el poder de la palabra de Dios lo que convierte en hijos de Dios a quienes la reciben. Sin embargo, sus adversarios lo acusan de blasfemia, pues consideran imposible que un hombre se haga Dios. Jesús responde a estas acusaciones señalando las “buenas” obras que ha realizado. Solo alguien en comunión con Dios podría hacer tales señales. Pero la autoridad religiosa de su tiempo no acepta novedades ni cambios, ya que está más preocupada por preservar su propia existencia que por la vida futura. Como cristianos, creemos que en el bautismo somos hechos hijos de Dios, pero esto ocurre por medio de una palabra que se pronuncia y se recibe, y por las obras que derivan de ello. Es la “Palabra” de Dios la que guía la vida y acción del creyente. Si alguien observase nuestras actitudes, ¿podría decir que vivimos como hijos e hijas de Dios? ¿Por qué?

 

Pensamiento del día.

“Jesús nos desafía a cuestionarnos si estamos realmente dispuestos a reconocer y aceptar la verdad de Cristo, incluso cuando contrasta con nuestras creencias preconcebidas” (María Fernanda Anaya, Colegio Claretiano Lima, Perú).

26 de Marzo del 2026

4ª Semana de Cuaresma 

San Braulio (651)

   

Gén 17,3-9: Serás padre de una muchedumbre de pueblos

Sal 105: «El Señor se acuerda de su alianza eternamente»

Jn 8,51-59: Abrahán gozaba pensando ver mi día

 

En aquel tiempo dijo Jesús a los judíos: Les aseguro que quien cumpla mi palabra no sufrirá jamás la muerte. 

52 Entonces le dijeron los judíos: Ahora sí estamos seguros de que estás endemoniado. Abrahán murió, lo mismo los profetas, y tú dices que quien cumpla tu palabra no sufrirá jamás la muerte. 

53 ¿Por quién te tienes? 

54 Contestó Jesús: Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada; es mi Padre quien me glorifica, el mismo que ustedes llaman nuestro Dios, 

55 aunque no lo conocen. Yo en cambio lo conozco. Si dijera que no lo conozco, sería mentiroso como ustedes. Pero lo conozco y cumplo su palabra. 

56 Abrahán, el padre de ustedes disfrutaba esperando ver mi día: lo vio y se llenó de alegría. 

57 Le replicaron los judíos: No has cumplido cincuenta años, ¿y has conocido a Abrahán? 

58 Jesús les dijo: Les aseguro, antes de que existiera Abrahán, existo yo. 

59 Recogieron piedras para apedrearlo; pero Jesús se escondió y salió del templo.

 

 

Comentario 

Este pasaje presenta una de las disputas más acaloradas entre Jesús y los judíos. Los creyentes comprenden que las palabras de Jesús ofrecen una vida de calidad superior, una vida que trasciende la muerte, porque se fundamenta en la verdad. Sin embargo, esto no ocurre automáticamente; implica vivir de acuerdo con esa verdad, es decir, sin mentiras y en la libertad que Dios da a quienes buscan glorificarlo. Conocer a Dios no es cuestión de estudio académico, sino de experiencia. Quien ha experimentado la gloria de Dios, es quien verdaderamente cree. Y esa gloria no es otra cosa que reconocer la soberanía de Dios, sobre todo. En la medida en que aceptamos esto, Dios comparte su gloria con nosotros, sus hijos. La violencia surge en quienes buscan su propia gloria, incluso a costa de mentiras. En el evangelio, el discípulo de Jesús es movido solo por la gloria de Dios Padre, que es la fuente de su gozo. Entonces, ¿qué nos entristece realmente? ¿Qué nos da profunda alegría?

 

Pensamiento del día.

“Debemos escuchar las enseñanzas de Jesús y reconocerlo, pues esa es la única forma de alcanzar una vida plena” (Matías Luna, Colegio Claretiano Lima, Perú).

25 de Marzo del 2026

5ª Semana de Cuaresma 

ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR  

 

Is 7,10-14; 8,10: Miren: la virgen está encinta

Sal 40: «Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad»

Heb 10,4-10: Está escrito: “Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad”

Lc 1,26-38: Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo

 

El sexto mes envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 

27 a una virgen prometida a un hombre llamado José, de la familia de David; la virgen se llamaba María. 

28 Entró el ángel a donde estaba ella y le dijo: Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. 

29 Al oírlo, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué clase de saludo era aquél. 

30 El ángel le dijo: No temas, María, que gozas del favor de Dios. 

31 Mira, concebirás y darás a luz un hijo, a quien llamarás Jesús. 

32 Será grande, llevará el título de Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, 

33 para que reine sobre la Casa de Jacob por siempre y su reino no tenga fin. 

34 María respondió al ángel: ¿Cómo sucederá eso si no convivo con un hombre? 

35 El ángel le respondió: El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el consagrado que nazca llevará el título de Hijo de Dios. 

36 Mira, también tu pariente Isabel ha concebido en su vejez, y la que se consideraba estéril está ya de seis meses. 

37 Pues nada es imposible para Dios. 

38 Respondió María: Yo soy la esclava del Señor: que se cumpla en mí tu palabra. El ángel la dejó y se fue.

 

Comentario 

En la fiesta de la Anunciación, se recuerda la visita del ángel Gabriel a María de Nazaret, para anunciarle que será la madre del Mesías, el hijo de Dios. El nombre de Gabriel significa fuerza o “varón de Dios”. Los anuncios del nacimiento de héroes son comunes en la Biblia; basta pensar en Sansón, Emmanuel o Juan Bautista, cuyo anuncio también aparece en el evangelio. Este mensaje le cambió la vida a María, una joven sorprendida por el saludo angelical, aunque pronto encuentra paz al escuchar las señales que confirman el mensaje. Más allá de las reflexiones mariológicas o cristológicas que este relato pueda suscitar, enfoquémonos en un aspecto social. Los embarazos adolescentes, como el de María, traen consigo muchos desafíos personales y familiares que hoy deberíamos poder evitar. ¿Qué tipo de apoyo ofrecemos, desde educación sexual preventiva hasta oportunidades de estudio y trabajo a las embarazadas adolescentes? Es momento de actuar a su favor. 

Pensamiento del día.

“«He aquí la sierva del Señor» engloba un bello mensaje, la aceptación del plan de Dios para nosotros, incluso cuando no lo comprendemos” (Guadalupe Toulier, Colegio Claretiano Lima, Perú).


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