18 de Abril del 2026

2a Semana de Pascua

San Apolonio (s. II)

 

Hch 6,1-7: Eligieron a siete hombres llenos de Espíritu

Sal 33: «Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros»         

Jn 6,16-21: Vieron a Jesús caminando sobre el lago

 

Al atardecer los discípulos bajaron hasta el lago. 

17 Subieron a la barca y atravesaron el lago hacia Cafarnaún. Había oscurecido y Jesús no los había alcanzado aún. 

18 Soplaba un fuerte viento y el lago se encrespaba. 

19 Cuando habían remado unos cinco o seis kilómetros, vieron a Jesús que se acercaba al barco caminando sobre el agua, y se asustaron. 

20 Él les dijo: Yo soy, no teman. 

21 Quisieron subirlo a bordo, y enseguida la barca tocó tierra, en el lugar al que se dirigían.

 

Comentario 

Para entender el impacto de las imágenes que presenta Juan, es esencial mirar los versículos previos. Estos describen la sorpresa por la multiplicación de los panes, la confusión del pueblo que quería coronar a Jesús como rey, y su decisión de retirarse solo. La escena caótica incluye vientos fuertes, un lago agitado, la llegada de la noche, y el temor de los discípulos al verlo regresar. Estas imágenes reflejan la falta de claridad y crisis que vivieron los primeros seguidores, al no comprender aún la identidad y el propósito de Jesús. En nuestras comunidades, también podemos experimentar confusión pastoral o malinterpretaciones, que nos llevan a crisis. Es vital tener planes pastorales bien integrados, donde formación, espiritualidad y acción estén en armonía. Estos procesos deben recordarnos siempre nuestra identidad y misión. Y si alguna vez nos embarcamos en proyectos sin Jesús, no temamos; dejemos que regrese, nos devuelva la paz, y nos ayude a retomar el rumbo. 

Pensamiento del día.

“Cuando enfrentamos tempestades en nuestra vida, la presencia de Jesús nos recuerda que no estamos solos; Él camina a nuestro lado, dándonos paz y seguridad” (Joven Colegio Trujillo, Perú).

17 de Abril del 2026

2a Semana de Pascua

Santa María de la Encarnación (1618)

 

Hch 5,34-42: Aun perseguidos, no dejaban de anunciar el Evangelio de Jesús

Sal 27: «Una cosa pido al Señor: habitar en su casa»         

Jn 6,1-15: Repartió a los que estaban sentados todo lo que quisieron

 

Después de esto pasó Jesús a la otra orilla del lago de Galilea –el Tiberíades–. 

2 Lo seguía un gran gentío, porque veían las señales que hacía con los enfermos. 

3 Jesús se retiró a un monte y allí se sentó con sus discípulos. 

4 Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos. 

5 Levantando la vista y viendo el gentío que acudía a él, Jesús dijo a Felipe: ¿Dónde compraremos pan para darles de comer? 

6 –lo decía para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer–. 

7 Felipe le contestó: Doscientas monedas de pan no bastarían para que a cada uno le tocase un pedazo. 

8 Uno de los discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dice: 

9 Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero, ¿qué es eso para tantos? 

10 Jesús dijo: Hagan que la gente se siente. Había hierba abundante en el lugar. Se sentaron. Los hombres eran cinco mil. 

11 Entonces Jesús tomó los panes, dio gracias y los repartió a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados: dándoles todo lo que quisieron. 

12 Cuando quedaron satisfechos, dijo Jesús a los discípulos: Recojan las sobras para que no se desaproveche nada. 

13 Las recogieron y, con los trozos de los cinco panes de cebada que habían sobrado a los comensales, llenaron doce canastas. 

14 Cuando la gente vio la señal que había hecho, dijeron: Éste es el profeta que había de venir al mundo. 

15 Jesús, conociendo que pensaban venir para llevárselo y proclamarlo rey, se retiró de nuevo al monte, él solo.

 

Comentario 

Jesús quiere despertar solidaridad en sus discípulos al preocuparse por el hambre de la multitud. Es especial que un joven ofrezca sus panes y peces. Este detalle resalta el papel clave de “las nuevas generaciones” en las comunidades cristianas. Actitudes como escuchar al Maestro, compartir, empatizar y actuar rápido son esenciales para la sociedad que Jesús quiere construir. Los jóvenes pueden seguir impulsando el proyecto de Jesús, pero necesitan sentirse acogidos en nuestras parroquias y comunidades. ¿Los valoramos? ¿Les damos espacio para aportar sus dones? Jesús sigue inspirando solidaridad a través de ellos. Si miramos con atención, ellos están listos para ofrecer lo que tienen. ¿Estamos listos para integrarlos y apoyarlos? 

Pensamiento del día.

“Jesús nos enseña que, con fe y generosidad, lo poco que tenemos puede ser suficiente para saciar a muchos” (Joven del Colegio Claretiano de Trujillo, Perú).

16 de Abril del 2026

2a Semana de Pascua

San José Labre (1783)

 

Hch 5,27-33: «Nosotros somos testigos de esto»

Sal 34: «Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha»         

Jn 3,31-36: El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano

 

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Quien viene de arriba está por encima de todos. Quien viene de la tierra es terreno y habla de cosas terrenas. Quien viene del cielo está por encima de todos. 

32 Él atestigua lo que ha visto y oído, y nadie acepta su testimonio. 

33 Quien acepta su testimonio certifica que Dios es veraz. 

34 El enviado de Dios habla de las cosas divinas, porque Dios le da el Espíritu sin medida. 

35El Padre ama al Hijo y todo lo pone en sus manos. 

36 Quien cree en el Hijo tiene vida eterna. Quien no cree al Hijo, no verá la vida, porque lleva encima la ira de Dios.

 

Comentario 

Juan, con sus dualismos habituales, nos invita a reflexionar: ¿dónde estamos y dónde queremos estar? ¿Arriba o abajo? ¿Ser del cielo o de la tierra? En cualquier caso, el llamado es a escuchar a los testigos que vienen en nombre de Dios y creerles. También somos invitados a ser testigos de la experiencia profunda del Amor de Dios y su Espíritu. Este amor da sentido a nuestra existencia y refuerza nuestra identidad más profunda: somos hijas e hijos en el Hijo. Vivir nuestro pasado y presente desde el amor nos abre a un futuro lleno del mismo amor apasionado, ese que nunca se apaga. Cuando hay fe en este amor, no puede haber lugar para el odio. Aunque tenemos la libertad de rechazar esta propuesta, hacerlo nos llevaría a experiencias de deshumanización que Dios no desea para nosotros, y a una visión equivocada de nuestra identidad, que fragmenta o distorsiona el sentido de nuestra vida. Y tú, ¿dónde te sitúas?

 

Pensamiento del día.

“Aceptar al Hijo es recibir la vida eterna y participar del amor divino” (Joven del Colegio Claretiano de Trujillo, Perú).

15 de Abril del 2026

2a Semana de Pascua

San Telmo (1240)

 

Hch 5,17-26: Los encarcelados están en el templo

Sal 34: «Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha»         

Jn 3,16-21: Dios mandó a su Hijo para salvar al mundo

 

En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo: Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que quien crea en él no muera, sino tenga vida eterna. 

17 Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por medio de él. 

18 El que cree en él no es juzgado; el que no cree ya está juzgado, por no creer en el Hijo único de Dios. 

19 El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz. Y es que sus acciones eran malas. 

20 Quien obra mal detesta la luz y no se acerca a la luz, para que no delate sus acciones. 

21 En cambio el que obra conforme a la verdad se acerca a la luz para que se vea claramente que todo lo hace de acuerdo con la voluntad de Dios.

 

Comentario 

Nicodemo escucha con atención la propuesta de Jesús, una visión de Dios basada en un amor incondicional, del bueno. Un amor así solo se puede aceptar en libertad, confiando plenamente en quien ama a plena luz. El amor que Dios nos ofrece no se puede vivir de otra forma. Este amor, transparente y puro, es el que nos salva y libera, porque nos acepta tal como somos, con nuestras etapas de crecimiento y madurez, desde el momento en que se nos dio el regalo de la vida. Es un amor que nos llena, porque nos acerca a nuestra verdad y nos permite vivir confiando en este Dios que nos ama, y desde el agradecimiento, por todo lo que nos ha dado y seguirá dando gratuitamente, empezando por su amor. La pregunta es: ¿he abierto mi corazón a este amor único que me propone Jesús?

 

Pensamiento del día.

“El amor de Dios se manifiesta en el envío de su Hijo, no para juzgar, sino para ofrecernos salvación. Elegir la luz es abrazar la verdad y vivir plenamente según su voluntad” (Joven del Colegio Claretiano de Trujillo, Perú).

14 de Abril del 2026

2a Semana de Pascua

Santa Liduvina (1433)

 

Hch 4,32-37: Todos pensaban y sentían lo mismo

Sal 93: «El Señor reina, vestido de majestad»         

Jn 3,7b-15: Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo

 

En aquel tiempo Jesús dijo a Nicodemo: Hay que nacer de nuevo. 

8 El viento sopla hacia donde quiere: oyes su rumor, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así sucede con el que ha nacido del Espíritu. 

9 Le respondió Nicodemo: ¿Cómo puede suceder esto? 

10 Jesús le respondió: Tú eres maestro de Israel, ¿y no entiendes estas cosas? 

11 Te lo aseguro: nosotros hablamos de lo que sabemos, y damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio. 

12 Si no creen cuando les hablo de las cosas de la tierra, ¿cómo creerán cuando les hable de las cosas del cielo? 

13 Nadie ha subido al cielo si no es el que bajó del cielo: el Hijo del Hombre. 

14 Como Moisés en el desierto levantó la serpiente, así ha de ser levantado el Hijo del Hombre, 

15 para que quien crea en él tenga vida eterna.

 

Comentario 

En el Espíritu del Resucitado, siempre estaremos listos para ir donde el amor nos llame. El mundo de hoy necesita más testigos que maestros, personas apasionadas que transmitan la energía renovadora del Espíritu sin excusas ni condiciones. Nuestra experiencia de Dios se encontrará con las ideas frías y racionales de este mundo, pero seremos una luz de esperanza para quienes deseen aventurarse en la fe. Esa fe, que llena la vida y abre el camino al amor. En el evangelio de Juan, Nicodemo vive su renovación gracias a un diálogo cercano, sincero y fraterno con Jesús. Hoy, estamos llamados a dejar de imponer nuestras ideas o defenderlas con violencia. Es tiempo de diálogos tiernos y empáticos, que revelen el corazón de nuestras motivaciones, generando la atracción que un día nos cautivó. Estos diálogos nos permitirán hacer la misma invitación que Jesús sigue haciendo hoy: “Tienes que nacer de nuevo”.

 

Pensamiento del día.

“Creer en Jesús es comenzar una nueva vida. Es confiar en alguien que nos ama incondicionalmente y nos guía hacia un futuro lleno de esperanza” (Joven del Colegio Claretiano de Trujillo, Perú).


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